Las defensas, en cambio, sostuvieron que no pudo determinarse con certeza cuál fue la causa exacta del hundimiento y que las decisiones adoptadas por los oficiales se ajustaban a los procedimientos vigentes en ese momento.
Quiénes son los condenados y quiénes los absueltos
El único condenado fue Claudio Javier Villamide, ex comandante de la Fuerza de Submarinos, quien recibió una pena de tres años de prisión en suspenso e inhabilitación por los delitos de estrago culposo agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
En cambio, el Tribunal absolvió a los otros tres imputados que habían llegado al juicio:
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Luis Enrique López Mazzeo, ex comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada.
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Héctor Omar Alonso, ex jefe del Estado Mayor del Comando de la Fuerza de Submarinos.
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Hugo Miguel Correa, ex jefe de Operaciones de la Fuerza de Submarinos.
Los cuatro habían sido acusados de haber autorizado o permitido que el submarino realizara la patrulla pese a supuestas falencias técnicas y operativas que, según la acusación, comprometían la seguridad de la embarcación.
Las máximas autoridades políticas y navales de la época nunca llegaron al banquillo de los acusados, ya que la investigación judicial se concentró únicamente en estos cuatro exoficiales de la Armada.
El juicio se desarrolló durante varios meses en Río Gallegos, con decenas de testimonios de especialistas, marinos, peritos y familiares de las víctimas. La causa analizó informes técnicos, documentación sobre el estado del submarino y las decisiones adoptadas antes de la última misión del ARA San Juan.
Ahora se espera que, una vez difundidos los fundamentos completos de la sentencia, tanto la Fiscalía como las querellas definan si apelarán el fallo ante la Cámara Federal de Casación Penal.
La tragedia del ARA San Juan (Foto: A24.com).
Qué pasó con el ARA San Juan
El submarino ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017, cuando navegaba desde Ushuaia hacia Mar del Plata con 44 tripulantes a bordo.
Horas antes de perder contacto con la Armada, el comandante había informado el ingreso de agua por el sistema de ventilación hacia el compartimiento de baterías de proa, un incidente que produjo un principio de incendio que, según el reporte enviado desde el buque, había sido controlado y que permitió continuar la navegación utilizando otro circuito de baterías.
Sin embargo, poco después se perdió toda comunicación con la embarcación.
La búsqueda movilizó a más de una decena de países y se convirtió en uno de los mayores operativos internacionales de rescate en la historia naval reciente. Durante más de un año no hubo rastros del submarino.
Finalmente, el 17 de noviembre de 2018, la empresa estadounidense Ocean Infinity localizó los restos del ARA San Juan a unos 907 metros de profundidad, aproximadamente 500 kilómetros al este del golfo San Jorge, en el Atlántico Sur.
Las investigaciones posteriores concluyeron que el submarino sufrió una implosión como consecuencia de la enorme presión del agua tras perder su capacidad de mantenerse a flote.
Desde entonces, los familiares de los 44 tripulantes impulsaron distintas investigaciones para determinar las responsabilidades administrativas, políticas y penales detrás de la tragedia. Además del juicio por el hundimiento, también existió otra causa vinculada al espionaje ilegal realizado sobre familiares de las víctimas mientras reclamaban respuestas al Estado.
Con el fallo conocido este miércoles, la Justicia emitió su primera sentencia penal por el caso, aunque el proceso judicial todavía no está concluido, ya que las partes podrán recurrir la decisión ante instancias superiores.