Con el paso de las horas, comenzaron a surgir las primeras señales de alarma. Desde la institución religiosa informaron que Tiago jamás llegó al destino previsto, situación que incrementó la preocupación de su entorno y dio inicio a una intensa búsqueda para intentar determinar qué había ocurrido.
A partir de ese momento, familiares, amigos y vecinos iniciaron una campaña de difusión a través de las redes sociales. La fotografía del adolescente circuló rápidamente en distintas plataformas, mientras se solicitaba cualquier dato que pudiera contribuir a localizarlo.
Paralelamente, las autoridades comenzaron a trabajar sobre distintas hipótesis. La denuncia fue presentada formalmente y la investigación quedó bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Delitos Complejos de Tucumán, que coordinó las medidas destinadas a reconstruir los últimos movimientos del joven antes de su desaparición.
Mientras avanzaban las tareas oficiales, los allegados también realizaron sus propias averiguaciones. Uno de los datos que permitió ampliar la investigación fue el acceso al teléfono celular del adolescente. Gracias a esa información, la familia logró obtener una posible ubicación geográfica que posteriormente fue incorporada al expediente judicial y analizada por los investigadores.
Ese elemento pasó a ser una pieza importante dentro del operativo, ya que permitió orientar parte de las diligencias realizadas durante las horas posteriores. Aunque las autoridades mantuvieron reserva sobre varios aspectos de la investigación, cada nuevo dato era evaluado cuidadosamente con el objetivo de acelerar la localización del joven.
El abogado Ariel Brito, representante de la familia, confirmó que durante la mañana del lunes los familiares fueron recibidos por el auxiliar fiscal Alejandro Vallejos, integrante de la Unidad Fiscal de Delitos Complejos. En ese encuentro se analizaron los avances del expediente y las distintas medidas que se estaban desarrollando para dar con el paradero de Tiago.
La reunión se produjo luego de que la denuncia quedara formalmente incorporada al sistema judicial de la provincia, lo que permitió profundizar las acciones investigativas y coordinar el trabajo entre la Justicia y las fuerzas de seguridad.
Mientras tanto, la incertidumbre continuaba creciendo. Cada hora sin noticias incrementaba la angustia de quienes seguían esperando novedades. En las redes sociales se multiplicaban los mensajes de apoyo y los pedidos para continuar compartiendo la imagen del adolescente con la esperanza de que alguien pudiera aportar un dato relevante.
Finalmente, pocas horas después de aquella reunión judicial llegó la noticia más esperada. La familia confirmó públicamente que Tiago había sido encontrado y que se encontraba en buen estado de salud, una información que rápidamente comenzó a difundirse entre quienes habían seguido el caso desde el primer momento.
El hallazgo permitió cerrar una búsqueda que había mantenido movilizada a buena parte de la sociedad tucumana. La confirmación de que el adolescente estaba sano y salvo generó un profundo alivio tanto entre sus allegados como entre las personas que habían acompañado la difusión del caso durante los últimos días.
Hasta el momento, no trascendieron detalles oficiales acerca de las circunstancias en las que fue encontrado ni sobre lo ocurrido durante el período en que permaneció desaparecido. Tampoco se informó si el joven prestará declaración para reconstruir lo sucedido o si la investigación continuará para esclarecer completamente los hechos.
Las autoridades mantienen prudencia respecto de esos aspectos mientras avanzan con las actuaciones correspondientes. En este tipo de casos suele priorizarse la contención de la persona encontrada antes de brindar mayores precisiones sobre las circunstancias de su desaparición.
Una vez confirmada la aparición del adolescente, la familia eligió utilizar las redes sociales para comunicar oficialmente la noticia. El mensaje estuvo marcado por la emoción y el agradecimiento hacia quienes colaboraron desde distintos lugares para ampliar el alcance de la búsqueda.
"Queremos informar que el hermano de Talito ya apareció y, gracias a Dios, se encuentra bien", expresaron los familiares al comenzar el comunicado.
Luego destacaron el enorme acompañamiento recibido durante las horas de mayor incertidumbre y remarcaron el papel que desempeñó la comunidad compartiendo la información.
"Agradecemos de corazón a todas las personas que difundieron la publicación, compartieron la información y se preocuparon durante estas horas. Su ayuda y solidaridad fueron muy importantes. Muchas gracias a todos por acompañarnos y por estar presentes en este momento", señalaron.
Las palabras rápidamente comenzaron a replicarse en las redes sociales, donde cientos de usuarios celebraron el desenlace del caso. Numerosos mensajes reflejaron el alivio colectivo que produjo conocer que el adolescente había sido localizado sin lesiones y que podía reencontrarse con sus seres queridos.
Durante la búsqueda, la participación ciudadana resultó fundamental para mantener vigente la difusión del caso. La circulación permanente de la fotografía de Tiago permitió que la información llegara a miles de personas dentro y fuera de Tucumán, una estrategia que en numerosas oportunidades resulta clave para acelerar la localización de personas desaparecidas.
El caso también volvió a poner de manifiesto la importancia de realizar la denuncia de manera inmediata cuando una persona desaparece y de coordinar el trabajo entre familiares, organismos judiciales y fuerzas de seguridad. En paralelo, el uso de herramientas tecnológicas, como la geolocalización de dispositivos móviles cuando es posible acceder legalmente a esa información, puede transformarse en un recurso valioso dentro de las investigaciones.
En esta oportunidad, la combinación entre las actuaciones judiciales, el trabajo de los investigadores y la colaboración de la comunidad permitió que la historia tuviera un desenlace positivo.
Después de varios días marcados por la incertidumbre, el miedo y la esperanza, la aparición con vida de Tiago Valentín Alderete devolvió la tranquilidad a su familia, que ahora busca recuperar la normalidad tras atravesar una situación de enorme tensión emocional.
Aunque todavía quedan interrogantes sobre lo ocurrido durante el tiempo que el joven permaneció desaparecido, la prioridad para sus allegados pasa por acompañarlo en este momento y agradecer el respaldo recibido. La noticia de su hallazgo cerró un episodio que había mantenido en alerta a toda la provincia y que, afortunadamente, terminó con el resultado que todos esperaban: Tiago fue encontrado sano y salvo y ya volvió a reunirse con su familia.