Poco después, Lionel Messi marcó el empate y abrió la puerta para una remontada que parecía improbable. Finalmente, una jugada iniciada por Lautaro Martínez terminó con la definición de Enzo Fernández para sellar el 3 a 2 y la clasificación argentina entre los ocho mejores equipos del torneo.
El gol decisivo de Enzo Fernández, en el tramo final del partido, desató un festejo inmediato en las calles de distintas ciudades del país. (Foto: Reuters)
El tercer gol fue vivido como un auténtico desahogo por miles de hinchas. En distintos puntos del país se escucharon gritos, bocinazos y festejos apenas la pelota ingresó al arco. Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata y otras ciudades se sumaron rápidamente a las celebraciones por una victoria que tuvo todos los condimentos.
Festejos en el Obelisco
En la Ciudad de Buenos Aires, el Obelisco volvió a convertirse en el principal punto de encuentro. Miles de personas llegaron con camisetas albicelestes, banderas, bombos y bengalas para celebrar la clasificación. La concentración también generó un corte total de los carriles del Metrobus sobre la avenida 9 de Julio.
La fiesta comenzó incluso antes de llegar al centro porteño. En estaciones y formaciones de subte se multiplicaron los cánticos de los hinchas que se dirigían al Obelisco para sumarse a los festejos.
Entre los asistentes hubo personas llegadas desde distintos puntos del país, entre ellos Misiones, Rosario y Corrientes. Muchos destacaron la reacción del equipo para revertir un resultado adverso y resaltaron el rendimiento de Cristian Romero, autor del primer gol argentino.
La clasificación también abrió el debate entre los hinchas sobre el próximo desafío de la Selección, que espera por el ganador del cruce entre Colombia y Suiza para conocer a su rival en los cuartos de final.