La de Emmanuel Macron era una de las voces más esperadas en el día de cierre del G20 por la gravedad de las imágenes que llegaban desde su país. El primer ministro condenó los incidentes y fue contundente: "Lo que pasó hoy en París no tiene que ver con la expresión pacífica de una rabia legítima. Se identificará los autores y se los considerará responsable de sus actos ante la Justicia", dijo.
