Los maquillajes sencillos son la última moda. Menos es más, y el mundo de la moda comienza a captar ese mensaje y ponerlo en práctica en cada una de sus industrias, entre ellas la de la belleza.

Los maquillajes sencillos son la última moda. Menos es más, y el mundo de la moda comienza a captar ese mensaje y ponerlo en práctica en cada una de sus industrias, entre ellas la de la belleza.
El look “effortless”, o el “no make up”, hacen referencia a looks de maquillajes sencillos donde parece que la piel está desnuda y la persona no lleva producto encima. Aunque suene a algo simple de crear, tiene sus secretos y a veces juega una mala pasada a los maquilladores amateurs.
A continuación, algunos secretos y trucos simples y útiles para conseguir maquillajes sencillos en pocos pasos y con pocos productos.
Si bien esto es muy subjetivo y queda librado a las posibilidades de cada persona, una buena lista de productos para conseguir maquillajes sencillos podría ser la siguiente:
Una loción humectante o tónico hidratante para preparar la piel. Es muy importante que el rostro luzca limpio, luminoso y tonificado. La piel sana es la clave secreta de todo maquillaje sencillo, porque es el lienzo que sostiene todo lo demás.
Un corrector cubritivo. Sí, aunque pareciera que es necesario todo lo contrario (que sea liviano), en realidad el corrector será el único producto de camuflaje para la piel que se usará. La base y los polvos compactos quedarán a un costado. El corrector se localizará en las ojeras para despigmentarlas, pero también en granitos, puntos negros e imperfecciones del resto de la cara.
Una máscara de pestañas bien oscura, de fórmula liviana. Por que de no ser así, dejaría grumos muy antinaturales. La idea de la máscara de pestañas en los maquillajes naturales es simplemente dar tono al pelo, alargar y curvar. Los productos voluminosos se guardan para otro tipo de look.
Un bálsamo para labios, incoloro o cherry. Se aplica con la yema de los dedos. Es importante que la boca esté exfoliada e hidratada antes de recibir un producto con color. La idea es potenciar el tono natural de los labios para que parezca que están “enrojecidos” pero que no contienen ninguna capa de producto.
Un rubor en crema o mousse. Es el producto aliado perfecto para los maquillajes sencillos. Se lo puede usar en pómulos, labios y párpados, como sombra. El rubor en crema tiene una adherencia fantástica en la piel, aporta humedad, una textura ligera y un color duradero. Es perfecto para simular que no hay nada sobre la piel.
Un iluminador rosado o dorado en gotas, crema o polvo volátil. Este producto es la joya secreta del maquillaje natural. Dependiendo de la textura (compacta, líquida o cremosa), variará la herramienta con la que se lo aplique (dedos, esponja o brocha especial de fibra óptica). El iluminador da volumen, frescura y lozanía a la piel. Se aplica en la yen, en pómulos, sobre el arco de cupido de la boca y en las clavículas del pecho para destacar los ángulos.
En líneas generales, usar poco producto es la ley primera. Si se comienza a recargar de producto la superficie cutánea el aspecto lucirá exagerado y exactamente opuesto a un look natural y sencillo.
Por otro lado, el estado y calidad de la piel constituyen una variable indispensable para lucir bien. Si la piel está sucia, no recibe cuidados, está seca y deshidratada o con un exceso de sebo (pieles oleosas o seborreicas), lo mejor va a ser optar por una base fluida que unifique el tono y empareje la textura, por lo que el maquillaje sencillo queda reservado para otro tipo de ocasión.
Rociar un fijador en forma de neblina es otro truco importante para un maquillaje sencillo exitoso. Que se use poco producto no significa que no pueda correrse y evidenciar así, que hay producto sobre la piel. Además, el rocío unifica el tono, funde los productos y cierra el aspecto general de la piel dejándole un suave brillo fresco y reluciente.
Llevar en la cartera productos de retoque es otro consejo para hacer durar el maquillaje sencillo. Retocar, con la yema de los dedos y a golpecitos, es un secreto inmejorable. Por contradictorio que parezca, al no usar productos de alto pigmento o fórmulas a prueba de agua, el maquillaje sencillo irá perdiendo tono, intensidad y fijación, por lo que tener a mano algunos cosméticos de retoque resulta indispensable y esencial para mantenerlo fresco y vivo.
Y, por último, una de las grandes claves del maquillaje sencillo es prestar especial atención a las cejas. Llevarlas ciertamente rebeldes, despeinadas y naturales, puede completar el look con un detalle sutil y moderno.
Existe un gel transparente con pincel aplicador en forma de peine para cejas, y también crayones de cera en color visón para rellenar los huecos en las áreas en que falta pelo. Lo mejor es tratar de no inventar nada que no exista (al estilo microblading) pero definirlas y darles una buena forma y tono para que cobren presencia dentro del look general.
¡Y listo! Un maquillaje sencillo en pocos pasos, con pocos productos y mucha constancia en el cuidado de la piel es posible.