Mientras los manifestantes continuaban con su protesta en la plaza, llegaron varios camiones de la Policía Federal y móviles de Gendarmería. En cuestión de minutos, la presencia de uniformados duplicó a la de los manifestantes, generando un clima de tensión.
Según testigos en el lugar, los efectivos comenzaron a avanzar en formación, desplazando a los manifestantes y poniendo en riesgo a personas en sillas de ruedas y con dificultades motrices, lo que provocó reacciones de desesperación y miedo entre los presentes.
“No estábamos haciendo nada malo. Solo reclamamos por lo que nos sacaron. Avanzaron sobre chicos con autismo, con movilidad reducida. Fue una locura”, relató uno de los familiares que participó de la protesta.
Aplicación del protocolo antipiquetes en una manifestación pacífica
La presencia y accionar de las fuerzas de seguridad responde a la implementación del "protocolo antipiquetes" impulsado por el Ministerio de Seguridad, el cual habilita a desalojar manifestaciones que interrumpan el tránsito o el espacio público sin autorización previa.
Sin embargo, la manifestación por discapacidad no cortaba calles ni generaba bloqueos, ya que se desarrollaba dentro del perímetro de la plaza. El uso del protocolo en este contexto fue interpretado como una provocación y un exceso de fuerza, especialmente por el carácter vulnerable de los manifestantes.
La escena dejó una postal que generó repudio transversal en redes sociales, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos. “No hubo agresión de nuestra parte. Solo intentamos frenar que los efectivos avancen sobre nuestros hijos”, sostuvo otra madre que se encontraba en la plaza.
Cuando la situación comenzaba a escalar, y ante la exposición mediática y el rechazo de la ciudadanía, los efectivos comenzaron a retirarse de la Plaza del Congreso. El momento fue recibido con aplausos y cánticos de alivio por parte de los manifestantes, que recuperaron el foco de la protesta.
“El ajuste lo están pagando los más vulnerables. Si no hay presupuesto para sostener la atención a personas con discapacidad, el sistema colapsa”, explicaron desde una ONG presente en la movilización.