Cómo se resolvió. Con cara de pocos amigos, Vallarino se reunió con autoridades de la Secretaría de Cultura argentina y regresó a su país donde fue instruido con argumentos técnicos y políticos. Al tiempo regresó a Buenos Aires a una reunión con las mismas personas.
Vallarino comunicó que todos los productos uruguayos de exportación llevarían una etiqueta anunciando: "Producto uruguayo como La Cumparsita". Además, reclamarían como propias la autoría de la Marcha de San Lorenzo, emblema del Ejército argentino cuya música fue compuesta por el uruguayo Alberto Cayetano Silva.
Cómo finalizó. Ante los aprietes del Director de la Biblioteca, se acordó registrar ante la Unesco y la OMC al dulce de leche, el asado y las empanadas como patrimonio cultural y gastronómico de ambos países.