Ante la gravedad de la situación, las autoridades dispusieron la evacuación preventiva de todas las playas del área. En paralelo, personal de Defensa Civil recorrió hospitales y centros de salud para relevar el estado de los heridos. “Hay una persona, un joven, un varón fallecido, aparentemente fue pujado por el agua y golpeó contra unas rocas”, explicó García en declaraciones a TN.
El funcionario calificó el episodio como un evento imprevisible y lo vinculó a las denominadas olas vagabundas. “Son mini tsunamis que no tienen causas confirmadas por la ciencia y tampoco se sabe si puede volver a ocurrir”, advirtió.
El evento fue atribuido a las denominadas olas vagabundas, también conocidas como mini tsunamis, un fenómeno que aún no tiene una explicación científica definitiva. Fabián García recordó que un episodio similar se registró "hace dos o tres años" en Mar del Plata, durante la noche, y que en aquella oportunidad "no hubo heridos" por el momento del día en el que ocurrió, cuando no había personas en la playa.
Qué es un meteotsunami
En principio, especialistas identificaron el episodio como un posible meteotsunami, un fenómeno poco frecuente vinculado a cambios bruscos de presión atmosférica que pueden generar olas de gran magnitud en zonas costeras. Por las características que presentó, el evento mostró un patrón compatible con ese tipo de procesos, aunque todavía se analiza cómo se propagó la perturbación a lo largo de toda la región para confirmarlo.
El fenómeno fue considerado imprevisible y de comportamiento aleatorio, un punto en el que coinciden tanto científicos como técnicos que siguen este tipo de eventos extremos. El impacto más significativo se registró en el partido de Mar Chiquita, donde se produjo la mayor crecida del mar, mientras que en Mar del Plata y otras localidades cercanas también se observó un aumento inusual del oleaje, aunque de menor intensidad.
En la ciudad de Mar del Plata, el efecto fue más leve en las zonas del centro y del sur en comparación con el norte, aunque los equipos de guardavidas debieron intervenir para asistir a bañistas sorprendidos por la crecida. En varios sectores, el nivel del agua aumentó de manera abrupta, pasando en segundos de la cintura al cuello de las personas que estaban en el mar.
Uno de los rasgos más llamativos fue la retirada repentina del agua, que en algunos puntos alcanzó entre 70 y 80 metros mar adentro, seguida por una fuerte entrada del mar en pocos instantes. En las zonas del norte, más próximas al epicentro del fenómeno, la subida fue más intensa y rápida, lo que incrementó el riesgo para quienes se encontraban en la playa o dentro del agua.