Santi Maratea, el instagramer irreverente: “Fumo porro como si fueran caramelos”
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Santi Maratea, el instagramer irreverente: “Fumo porro como si fueran caramelos”

Santiago Maratea tiene 361 mil seguidores en Instagram y hace 9 años que se dedica a mostrar su vida en las redes sociales. Pero, para su familia, recién ahora tiene un "trabajo serio". Mario Pergolini lo convocó para hacer "Ingame" (un juego-aplicación de preguntas y respuestas) y las empresas le regalan cosas. Santi, 26 años, nacido y criado en San Isidro, y con inferiores en -atención- UCA, UCES y UADE, ya logró parte de su objetivo: la gente lo reconoce en la calle, pero él quiere más.

Lo pone mal no comprender algunas cosas ni a la gente y le divierte hacer planteos polémicos que descoloquen al otro. Por ejemplo, le gustaría poder regalarle 30 mil pesos a un cartonero y también que todos pudiéramos hablar con más franqueza y sinceridad -como lo hace él- de las drogas, el amor, el sexo y el matrimonio. 

Es el menor de cuatro hermanos (“soy re el más chico”, dice) y admite que quizás sus padres fueron más permisivos con él. “Está Josefina que vive en Nueva Zelanda, de 27, y Tomás y Lucas, mellizos, de 31. Mis viejos siguen juntos, somos de San Isidro”, cuenta y rápidamente aclara: “De San Isidro solo tengo la cara y la eshe”.

¿Cómo es la relación con tus viejos?

Los tuve muy estresados. Fui muy jodido siempre con ellos pero creo que aprendieron mucho conmigo. Yo aprendí también mucho con ellos porque me pusieron muchos límites que necesitaba para salir bien parado, sobretodo con una cabeza tan rebelde. Era muy bardero con el colegio, pero mis padres siempre me obligaban a ir. Lo único bueno que tiene el colegio es eso: que vos tenés que seguir yendo así no te guste o no quieras. Ese sistema te prepara para la mierda de la vida.

San Isidro es muy heterosexual, estructurado y a la vez frágil y hay muchas cosas que no podés hacer, se esconde mucho debajo de la alfombra. Por ejemplo no podes comer yogur sin sabor porque es de puto, cualquiera. Hay mucho prejuicio. En el barrio, por ejemplo, en un grupo de amigos eramos 8 de los cuales 6 habían estado con un trava y no lo querían hablar, solo éramos dos los que quedamos fuera de esa historia.

¿Por qué? ¿Tenía miedo a que te hicieran bullying?

Por mi forma de pensar, era un pibe que caminaba descalzo, iba descalzo para todos lados. Siempre llamé la atención, creo que inconscientemente. Lo que pasa hoy es muy de mi, no es que hago videos un cierto día y de una cierta manera sino que muestro lo que hago y cuento lo que me pasa.

En un momento me empecé a exponer más y más, y a contar mis puntos de vista. Que sé yo, con el porro pasó lo mismo: era una discusión eterna en casa entre las pastillas que toma mi viejo y el porro que me fumo yo. En una época, cuando estaba muy nervioso, con mucha ansiedad, fumaba mucho porro y una vez pensé que me explotaba un pulmón, fui al médico y el tipo lo primero que me dijo fue 'ahí no está el pulmón' (Santi se agarra el pecho).

El médico era cubano y me dijo: “lo que tu tienes es miedo” y en un chasquido me calmó para siempre.  Era otra época, yo estaba seguro pero no sabía cómo era irme de mi casa y ser feliz. Nunca probé otra droga y prácticamente no tomo alcohol, pero desde chico estuve explicando que hay mucha gente que consume más cosas: píldoras, rivotril, pepa, pasti, merca. Nunca probé ni lo voy a probar, pero fumo porro como si fueran caramelos.

¿Cuándo terminaste el colegio te presionaron para que estudiaras?

Si, mis padres querían que estudie y yo tuve esa falsa ilusión de que podía ser un universitario. Siempre quise estudiar publicidad e ir a la UBA, porque fui a muchos colegios y fueron casi todos del Estado y me encantó, pero en la UBA no está la carrera de Publicidad entonces fui a la UCA. No duré ni un segundo, me quedé libre en el curso de ingreso. No me gustaba el ambiente careta de San Isidro. 

De ahí me fui a la UCES y fue medio lo mismo solo, pero lo hice para no pelearme con mi viejo. Duré hasta los primeros parciales, los presenté todos en blanco. Seguía viviendo en San Isidro y lo que más me gustaba era el viaje: me tomaba el colectivo, el tren y otro colectivo y a veces el último no me lo tomaba e iba caminando y eran como 25 cuadras. Llegaba tardísimo y no me importaba.

Amaba la publicidad pero en un par de clases, un profesor dijo 'ya sé quienes van a dejar y quienes no' y me miró y yo supe que en dos semanas no iba a estar más ahí.

De ahí me anoté en la Escuelita de Creativos, estuve un año y fue lo mismo: era muy desestructurada pero era muy estructurado para mi. Más tarde me anoté en la UADE, ¡yo lo quería lograr! pero tampoco funcionó. Me anoté en Gestión de medios y me pasaba lo mismo: me gustaba más ir, el viaje desde San Isidro.

A todas las dejé por hacer puerta en los canales de televisión. Entiendo que mi vieja no lo entienda, pero la realidad es esta: va re lenta la facultad y yo afuera veo cómo va todo a los pedos.

¿Qué hacías en la puerta de los canales?

A los 10 años me empecé a colar en Telefe, que quedaba en Martínez. Agarraba a un camarógrafo y le preguntaba si podía decir que era su sobrino para entrar. No hacía nada malo, me acuerdo que me robé los guiones de Casados con hijos y después veía el programa con los guiones en la mano para ver cuánto improvisaban.

En un momento ya no me dejaban entrar más así que tenía que ir a la puerta. Estaba super convencido de que iba a trabajar ahí, que iba a ser famoso. Eso lo digo desde que soy chico.

¿Por qué mostrar tanto tu intimidad?

Porque a  todos los que estamos acá nos gusta hacer cosas para que el otro vea, por eso creo que todos se llaman artistas. Entiendo que todo el mundo muestra a su pareja en las redes, yo no lo haría nunca en mi vida. He hablado de la sexualidad pero mostrar con quién estoy no, no entiendo por qué lo haría.

Pero al subir tantas cosas de tu vida la gente quiere ver con quién estás. ¿Por qué no lo harías?

Si estoy de novio con Angela Torres está bien, pero nunca estuve con alguien que sea famosa. No me interesa, ya este año se armó un bardo con Stephanie Demner (se los vinculó). No me sentí cómodo ahí, lo aprendí y me di cuenta que hay gente a la que le gusta salir en los diarios por esas cosas y hay gente que no.

¿Está en pareja ahora?

Es muy jodido que esté en pareja, es muy difícil. Tuve dos novias nomás.

¿Por qué decís que es difícil?

No me veo en pareja, me parece que tiene una estructura muy confusa.

¿Sentís que si te enamoras cambiaría tu punto de vista?

No, con más razón si estás enamorado. Es como le decía a mi ex: 'te quiero mucho para que nos pongamos de novios'. Si yo estoy enamorado a mi no me interesa tanto si la puedo llevar a comer los domingos con mi familia o si me la puedo garchar cada vez que quiero o que me lleve al hospital cuando tenga apendicitis o, llevándolo muy lejos, que pueda publicar la foto con ella en Instagram diciendo lo que somos los dos dándonos un mimo a la mañana. A mi me interesa no cometer el error de, al haber ido tan a fondo, que después me olvides. Es hasta más romántico.

Quizás tenés miedo de perderla para siempre

Conozco muy poca gente que no cortó, con mis amigos no me pasa de tener ese miedo de no verlos más. Con la pareja se tiende ir todo a la mierda en el tercer domingo que no voy a comer con su familia, pero ¿por qué tengo que ir? Es tu familia, no sé si tengo onda con ellos, quizás no tengo ganas. 

¿Te  gustaría ser padre?

Sí, re tendría un hijo. Hablé con mi amiga Franca de tener un hijo pero no como la Kämpfer (Agustina, que tuvo un hijo con un amigo) sino de verdad.

¿Cómo sería de verdad?

Que ella sí es mi amiga, a Franca la amo. No hay forma de que ese pibe la pase mal, si ella tiene un hijo con otro tipo a ese pendejo lo voy a amar, quizás hasta sea el padrino, todo. Franca es mi mejor amiga y siempre nos pusimos de acuerdo en todo: uno cede o cede el otro, nunca nos vamos a pelear, entonces el pibe va a ser feliz y nosotros seremos felices viéndolo a él. De todos modos no fue una propuesta, fue un planteo, una posibilidad de romper el paradigma que dice que si el hijo no es parte de la sagrada familia no es feliz. Eso es mentira.

Sos como una persona muy generosa, en las redes estás siempre regalando cosas. ¿Siempre fuiste así?

Eso arrancó de pibe. Siempre flasheaba con que el otro no tenía y yo si. Yo no era "Nordeltus", mi viejo tuvo cáncer dos veces y tuvimos que ir a vivir a lo de mi abuela, mi viejo tuvo que salir a pedir comida a amigos y creo que sigue pagando deudas desde ese cáncer. Pero sentía que hasta en ese momento tenía más que otro porque tenía una cama y mi vieja siempre la disfrazó para que pensemos que teníamos todo.

Más de grande mis viejos no me dejaban estar en mi casa porque no laburaba, no me daban nada, más que yo siempre me rateaba para hacer puertas en canales, colarme en Telefe, me acuerdo de siempre tener hambre. Caminar por no tener guita para el colectivo, no tenía ni billetera. Soy ambiguo: tengo una cara de cheto que parece que nunca me faltó nada pero no es así más allá del pasar que tienen mis padres.

Pasé mucho tiempo sin comer en la calle, una vez esperé a Adrián Suar 13 horas en la puerta de Pol-ka, fue tanto tiempo que salió una mina y me dio una ensalada. Por eso siempre tuve esa conciencia de lo mucho que puede ser una pelotudez, de lo mucho puede ser un café para una persona. Con el tiempo me empecé a llenar de cosas y siento que cada vez puedo dar más. Ahora las empresas me empezaron a dar cosas para regalar, “hacerle” la vida a alguien es imposible pero si puedo ayudar a alguien soy feliz. Siento que logré una fórmula para que las empresas me den y yo reparta.

El famoso tiene muchas cosas y eso es muy injusto también, lo entiendo pero no quiero quedar ahí. Si me van a dar tantas cosas tengo que repartir, porque hay gente a la que no le llega. La otra noche discutí con un amigo si le regalaba 30 lucas a un cartonero, tener ese poder es hermoso y eso que ni siquiera lo tengo. Por eso mi ideal en esta vida es Ellen deGeneris, ella tiene una página en la que le podes contar que necesitas o querés, y si puede te ayuda.

¿Cómo sería eso de darle 30 lucas a un cartonero?

Si un día llegara a ser muy millonario ojalá pudiera darle a más de un cartonero 30 lucas. ¿Por qué está mal darle plata al cartonero? ¿Quién sos vos para decirte que está mal?

¿Qué piensan tus padres de tu trabajo?

Al principio dudaban, no sabía si estaba laburando o no. Si me la pasaba todo el día en la cama con el teléfono, hasta que un día me llamó Pergolini y cambiaron el chip. Esa semana que empecé a trabajar con él y salí en el diario Clarín: eso hizo que mis viejos se relajaran, yo me relajé y se relajaron todos. Quizás a veces les daba vergüenza tener que defenderme, es re jodido para mi vieja ante sus amigas.  Mi familia es gente re piola, hubo mucha turbulencia, pero hoy nos llevamos muy bien.