En paralelo, otro incendio se desató en la zona de El Marquesado, en el extremo sur del distrito. Allí intervinieron tres dotaciones de bomberos junto a personal de Prefectura, Obras Sanitarias (OSSE) y Defensa Civil.
En ese lugar, las llamas también permanecían activas, aunque las autoridades implementaron trabajos con maquinaria agrícola para realizar un arado que funcionara como cortafuego, con el objetivo de frenar la propagación.
Un operativo de gran escala
El operativo de combate al fuego involucró más de 70 brigadistas y equipos de emergencia, además de unidades provenientes de diferentes cuarteles de la región.
Participaron bomberos voluntarios de Sierra de los Padres, Mar del Plata, Balcarce, Maipú, General Pirán, Pila, Castelli, Chascomús, Villanueva y Loma Verde, además de personal de Defensa Civil de la Provincia y equipos de Obras Sanitarias.
Las tareas comenzaron el domingo tras una alerta por un foco de incendio en la zona serrana cercana a la Ruta 226, y continuaron durante toda la jornada del lunes.
El viento complicó las tareas
Las condiciones climáticas adversas jugaron un papel clave en la expansión del fuego. Según indicaron desde el operativo, las ráfagas de viento superaron los 50 kilómetros por hora, lo que facilitó la propagación de las llamas y complicó las tareas de los brigadistas.
Además, el incendio se desarrolla en una zona serrana de difícil acceso, con sectores que alcanzan unos 220 metros sobre el nivel del mar, lo que obliga a los equipos a realizar parte del trabajo a pie y con herramientas manuales.