Además de disfrutar de los juegos en pareja, Martina y Pablo también trabajan en colegios con chicos y ella en particular tuvo experiencias de formación en educación y género, donde empezó a ver cómo crece cada vez más la importancia de los juegos "más feministas si se quiere". Hoy en día, dice, existen hasta juegos para "visibilizar por ejemplo la menstruación en el caso de la mujer con juegos de mesa".
"Me pareció que la propuesta estaba buena en relación a esto: a las mujeres nos recae esta tarea de los quehaceres del hogar y los hombres están representados en la esfera publica. En lo lúdico también si se quiere, porque ahí se representa lo que las mujeres y los hombres pueden y podrán hacer pero por separado. Me parecía bueno mostrar otra cosa. Que las niñas puedan jugar y verse representadas en esas figuras; que los 10, los 11 y los 12 tengan distintos cuerpos y profesiones y vengan de distintas etnias; que sea lo más heterogéneo posible". "Me pareció que la propuesta estaba buena en relación a esto: a las mujeres nos recae esta tarea de los quehaceres del hogar y los hombres están representados en la esfera publica. En lo lúdico también si se quiere, porque ahí se representa lo que las mujeres y los hombres pueden y podrán hacer pero por separado. Me parecía bueno mostrar otra cosa. Que las niñas puedan jugar y verse representadas en esas figuras; que los 10, los 11 y los 12 tengan distintos cuerpos y profesiones y vengan de distintas etnias; que sea lo más heterogéneo posible".
Martina fue dándose cuenta con el tiempo de dónde venía su verdadera inspiración para hacer Feminaipes. "Cuando yo era chica nos juntábamos todos en la casa de mi abuela y las mujeres eran las que ponían la mesa, levantaban los platos y lavaban. Mientras los hombres se ponían siempre en una esquina a jugar a las cartas. Ese juego era algo propiamente de los varones y era imposible que nosotras pudiéramos participar de eso".
Por el momento ninguno se dedica exclusivamente a esto y lo que ganan por la venta de los mazos -que se consiguen por Instagram y salen $350- es para recuperar los ahorros que pusieron para sacar la primera camada de juegos. Además, aunque tienen mucho cuidado con respecto a quiénes les hacen propuestas, en un futuro su objetivo es a su vez contribuir a causas como las de las infancias más vulneradas.
"La idea es poder empezar a visibilizar a las mujeres en la esfera pública. Las cartas son un juego que tiene muchos años y que todavía les niñes juegan. Nos gustaba la idea de poder conservar un elemento cultural pero que esté atravesado por estos tiempos y nos parece que lo que está pasando con el movimiento feminista es muy potente. Queremos que las niñas tengan juegos donde se puedan ver representadas y no que se caiga en los estereotipos de juguetes para nenas y nenes". "La idea es poder empezar a visibilizar a las mujeres en la esfera pública. Las cartas son un juego que tiene muchos años y que todavía les niñes juegan. Nos gustaba la idea de poder conservar un elemento cultural pero que esté atravesado por estos tiempos y nos parece que lo que está pasando con el movimiento feminista es muy potente. Queremos que las niñas tengan juegos donde se puedan ver representadas y no que se caiga en los estereotipos de juguetes para nenas y nenes".
Nos enteramos de Feminaipes gracias a las Stories del Instagram de Tomás Balmaceda -o @capitanintriga.