Esta disciplina tiene como postulado principal que el lenguaje es performativo, lo cual significa que con lo que se dice no solo se habla de la realidad, sino que la misma también se genera.
Esto se relaciona con el hecho de que en el coaching se cree que el proceso de crecimiento del Ser está relacionado con transformaciones que se deben producir a nivel individual o grupal en los modos de interpretar el mundo y así, poder comenzar a actuar de manera más creativa y proactiva.
En este sentido, se trata de un proceso que busca acotar las limitaciones autoimpuestas y poner a la vista el abanico de posibilidades que se encuentran siempre al alcance de la mano. Así, el coaching actúa en pos de una mayor efectividad a la hora de cumplir objetivos y lograr los resultados buscados.
En este camino hacia el redescubrimiento de las posibilidades y del alejamiento de los límites, mediante el coaching ontológico se busca salir de la zona de confort para animarse a transitar un camino incierto que conduzca hacia el destino que el individuo u organización deseen ir.
Entrenamiento del ser
Con esta breve introducción respecto de qué es el coaching ontológico, cobra sentido su nombre: “coaching” es una palabra que, traducida del inglés, significa “entrenamiento”. Por otro lado, la ontología es el estudio del ser. Por eso, coaching ontológico se podría traducir como “entrenamiento del ser”.
Se trata de un entrenamiento que se basa en una nueva interpretación del ser humano. Lo que se busca mediante este entrenamiento es que se logre el cumplimiento de las metas de las personas y de las organizaciones mediante el trabajo en equipo.
La función del coach ontológico no es la de aconsejar a las personas o dar recomendaciones, sino que se limita a hacer que las personas se pregunten, que se desafíen y que se animen a encarar nuevas acciones que los acerquen a los objetivos que se encuentren persiguiendo.
El coach tiene la función de hacer que las personas y equipos se cuestionen sus formas de ver el mundo, de percibir sus realidades y sus posibilidades. De este modo permite pensar nuevas estrategias más adecuadas a la situación actual de la vida de una persona o que sean más efectivas con respecto al estado de una organización.
El coaching ontológico busca que las personas y los equipos puedan tomar conciencia de que las situaciones no son estáticas, de modo que las acciones a emprender tampoco deben serlo. Tener una mente abierta y creativa, en este sentido, es esencial a la hora de encontrar nuevas estrategias para lograr objetivos en un mundo cambiante.
A su vez, el coaching ontológico también es un entrenamiento para pensar a largo plazo y para encarar acciones que, aunque sea lentamente, conduzcan a los objetivos planteados, sin perderlos nunca de vista.
También es un entrenamiento para cambiar maneras de razonar, para pensar por fuera de la norma y para cuestionar los conocimientos establecidos. Se trata de una disciplina que busca que el individuo pierda el miedo a pensar por sí mismo y que no le tema al fracaso, siempre que se haya fracasado en la búsqueda del objetivo planteado.
Los medio justifican el fin
Entonces, una vez dicho todo lo anterior, se podrá finalmente comprender mejor qué es el coaching ontológico y por qué se suele decir que no se concentra en los fines, sino en los medios por los cuales se llegan a cumplir los objetivos.
Se trata de una disciplina que enseña el camino para llegar a los objetivos planteados.
El camino, según el coaching, está dado por el cambio de esquemas mentales, por la ruptura con los límites que construye la mente de cada ser, por el cultivo de la creatividad y la flexibilidad en las maneras de ser y estar en el mundo
En definitiva, el coaching enseña técnicas para ser dueños del camino que toma cada persona o equipo de trabajo. Esto significa diseñar la propia vida, valiéndose de las técnicas de pensamiento y percepción de la realidad que propone el coaching.