Segunda ola

Un estudio argentino reveló cuántos pacientes sobreviven tras ingresar a terapia intensiva

La publicación salió en la prestigiosa revista científica The Lancet. La edad promedio de las víctimas fue de 62 años y el 91,7% sufría comorbilidades.
El síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) se desarrolló en el 87

"El síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) se desarrolló en el 87,6% pacientes", señalaron los intensivistas.

Un grupo de intensivistas argentinos analizó qué ocurría cuando un paciente con Covid-19 entraba a terapia intensiva. Tras un relevamiento realizado en 63 unidades de cuidados críticos del país, los especialistas concluyeron que muere casi el 60% de quienes ingresan, más precisamente, el 57%.

El estudio denominado "Características clínicas y resultados de los pacientes con Covid-19 con ventilación invasiva en Argentina (SATICOVID)" estuvo liderado por la Dr. Elisa Estenssoro, del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital Interzonal de Agudos "General San Martín", y fue publicado en la revista The Lancet Respiratory Medicine.

El análisis se desarrolló en 63 terapias intensivas de todo el país y siguió el desarrollo de la infección en 1909 pacientes con Covid-19 positivo confirmado por PCR. Según explicaron los especialistas, todos "fueron seguidos hasta la muerte en el hospital o el alta hospitalaria, lo que ocurriera primero". El 57% de los afectados finalmente falleció.

Asimismo, los especialistas advirtieron que, pese a que el número de muertes tras el ingreso a terapia fue similar a las registradas en otras partes del mundo, el cansancio en el sistema y personal de salud podría haber “contrarrestado los beneficios del aprendizaje relacionado con el manejo de COVID-19″.

Comorbilidades y la edad, dos factores determinantes

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La investigación evaluó que "las causas de muerte se seleccionaron de una lista de nueve posibilidades" y que la mortalidad estuvo relacionada con "la edad, las comorbilidades, la disfunción renal y cardiovascular aguda y la oxigenación comprometida".

En los 1909 pacientes que fueron analizados, entre el 20 de marzo de 2020 y el 31 de octubre de 2020, la edad promedio se situó en los 62 años (entre 52 y 70). Un 67,8% fueron hombres y el 91,7% tenían comorbilidades, con la hipertensión arterial en el primer lugar, con el 46,9%; seguida por la obesidad (con el 44,4%) y la diabetes (con el 29%).

Según resaltaron, “el aumento de la edad fue un predictor independiente de mortalidad” y se evidenció la presencia de, al menos, una comorbilidad en el 92% de los pacientes, la cual denominaron como "la más alta registrada".

“Las complicaciones en todos los pacientes fueron frecuentes. El síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) se desarrolló en el 87,6% pacientes", señalaron los intensivistas y resaltaron que, en el 61,1% de las oportunidades, se aplicó la técnica de poner boca abajo (decúbito prono) a los afectados, método que, según explicaron, se aplica en los cuadros más graves.

Sin embargo, pese a las técnicas aplicadas para salvar la vida de los pacientes, los intensivistas registraron que “el 57,7% de los afectados murieron en el hospital (como resultado primario), mientras que la mortalidad a los 28 días alcanzó el 50,6% y la mortalidad en la UCI se ubicó en el 57%”.

Buenos Aires: Marcela Anglese, coordinadora del Hospital modular de Quilmes, trabaja entre 13 y 14 horas diarias, junto a ella el personal de salud asiste, anima, celebra y muchas veces también llora las pérdidas (Fuente: Télam. Fotógrafo: Carlos Brigo)

Agotamiento del personal de salud: posible causa de la alta mortalidad

Si bien el sistema de salud en Argentina contó con buenos recursos en términos de equipos y consumibles durante los períodos de alta demanda, la mortalidad aumentó, quizás como resultado de la carga sostenida sobre el escaso personal de salud”, reflexionaron los intensivistas.