Una obra que conmueve

Una historia de amor: la guitarra formada por árboles que se ve desde el cielo

Está ubicada en Córdoba y la componen más de 7.000 árboles. La conmovedora imagen se extiende casi un kilómetro. Se trata de un homenaje de un marido a su esposa que falleció en 1977. Conocé toda la historia en esta nota.
La guitarra tiene un largo de 2500 metros y 400 metros de ancho. Fue diseñada por 7.000 árboles en total. 

La guitarra tiene un largo de 2500 metros y 400 metros de ancho. Fue diseñada por 7.000 árboles en total. 

Cuando distintos aviadores descubren la obra, no comprenden lo que están viendo. Argentina es una tierra inagotable con una de las superficies más grandes del mundo y detrás de cada paisaje, a veces, se esconde una historia de amor que puede llegar a superar cualquier obstáculo que la vida puede presentar.

¿Dónde transcurre esta historia? A 20 kilómetros de la localidad de General Levalle, en el sur de la provincia de Córdoba, se encuentra la estancia La Guitarra, una formación de unas 25 hectáreas que conmueve con una imagen que se extiende casi un kilómetro a través del paisaje y que se hace mucho más nítida desde el aire. Allí, se puede observar a una colorida guitarra, que también es visible desde el espacio. Para sorpresa, la imagen llegó a sorprender a los satélites de la NASA.

Según las diferentes imágenes, desde el aire se ver como un dibujo natural inmenso, elaborado con mucha precisión y detalle, llevando a cada persona que la vea con mucho asombro y sienta admiración por la obra.

Guitarra 44.jpg
A 20 kilómetros de la localidad de General Levalle, en el sur de la provincia de Córdoba, se encuentra la estancia La Guitarra.

A 20 kilómetros de la localidad de General Levalle, en el sur de la provincia de Córdoba, se encuentra la estancia La Guitarra.

Construida por cipreses californianos en sus contornos, le da desde las alturas un color verde oscuro. Las cuerdas están hechas con eucaliptos medicinales de tono azulado, y el puente, como la estrella que decora la huella de la guitarra, está delineado por pinos cipreses de piña, según la información que se detalla en el blog oficial de Estancia La Guitarra.

La idea original fue de Graciela Yraizoz, madre de Ignacio Ureta. Ella comenzó a pensar en diseñar la propia finca de la familia en la forma de una guitarra, un instrumento que adoraba. Sin embargo, Graciela no llegó a ver realizada esa idea porque falleció en 1977, con apenas 25 años. Tuvo una ruptura de aneurisma cerebral, un debilitamiento en la pared de un vaso sanguíneo que terminó por explotar. Se fue del mundo mientras llevaba en el vientre a quien hubiera sido el quinto hijo de la pareja. Ignacio, uno de sus hijos, es quien describe con mucha pasión toda la historia de esta guitarra diseñada de manera natural.

Pedro Martín Ureta, esposo de Graciela, se encargó de diseñar el plan que siempre quiso llevar a cabo su mujer. Y no paró hasta convertirlo en realidad. Con toda su ilusión, inició la obra. Durante cinco años, trabajó para que la guitarra sea una realidad. Nada le fue sencillo y para poder llevarlo a cabo, necesitó un total de 7.000 árboles. Pedro Ureta plantó seis filas de eucaliptos para que hicieran de cuerdas.

Los 7.000 mil árboles que le dan sentido a una obra de amor

Con un largo de 2500 metros, 400 metros de ancho, y un total de 7000 árboles, Pedro vio finalizada una guitarra que le llevó tiempo de planificación. Para poder hacerla, consultó a varios paisajistas. Muchos no llegaron a comprender lo que él quería hacer. Por eso se convenció de que debía hacerlo por su cuenta, y dedicó su tiempo realizar la obra que siempre Graciela quiso ver.

Guitarra 333.jpg
Cuando los árboles fueron plantados tenían entre 15 y 25 centímetros.

Cuando los árboles fueron plantados tenían entre 15 y 25 centímetros.

Después de varios años, los árboles crecieron, florecieron y la guitarra alcanzó su total esplendor. Aquellos que la conocen, no dudan en afirmar que después de llover, los colores se realzan y la hacen aún más bella.

Muchos aviadores la disfrutan y la perciben mucho mejor desde el aire. La guitarra, eso que nació del amor, hoy le da más color y más vida a la llanura del campo.

¿Cómo es la perspectiva desde el suelo y cómo se la percibe? Es difícil imaginar que se está en medio de una guitarra, y uno está rodeado de grandes hileras de árboles. Lo paradójico y lo que más llama la atención de esta historia, es que su creador nunca la pudo admirar desde el aire. ¿Los motivos? Le tenía miedo a volar.

Una historia que quedará para siempre

El miércoles 19 de septiembre de 2019 falleció Pedro Martín Roberto Ureta a los 79 años. Como legado, dejó esta imagen de la guitarra, que detrás esconde una historia de amor y superación. Ahora, sus hijos serán los encargados de mantener la obra. A General Levalle se lo conoce como el lugar de la guitarra y hasta Google Maps le dio un lugar en sus planos.

Guitarra 22.jpg
Para poder concluir con la creación, se le consultó a varios paisajistas.

Para poder concluir con la creación, se le consultó a varios paisajistas.

Ignacio Ureta lo explicó mejor: “Cuando los árboles fueron plantados tenían entre 15 y 25 centímetros. Al plantarlos de ese tamaño sus raíces no estaban enroscadas en las macetas que los contenían, lo que en teoría les permitiría un crecimiento más rápido y fuerte. Como contrapartida, los hacía vulnerables al daño causado por las liebres y los cuises”.

Embed

La leyenda dice que Ureta fue un bohemio, que viajó por Europa y se codeó con artistas y revolucionarios. Al regresar al país, a los 28 años, en la década del 60, su corazón quedó cautivado por el de Graciela Yraizoz, una joven que tenía 17 años. En la actualidad, la historia todavía vive y habita en la guitarra de General Levalle.