ver más
Violencia de género

Violación en grupo: de la cultura de la violencia a la cultura de la violación

Según la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) 9 de cada 10 víctimas de abuso sexual en Argentina son mujeres. ¿A qué se debe esto? ¿Qué es la cultura de la violación?
por Kristel Freire | 07 de marzo de 2022 - 11:20
Violación en grupo: de la cultura de la violencia a la cultura de la violación

En Argentina el 87% de las víctimas no realizó la denuncia por desconfianza en las instituciones

El concepto «cultura de la violación» se empleó por primera vez en 1974 en "Rape. The first Sourcebook for Women", del grupo Feministas Radicales de Nueva York. En el libro, las activistas norteamericanas denunciaban que en su país se glorificaba la violencia sexual contra las mujeres y se revictimizaba a las mujeres que habían sufrido abuso.

Un año después, Susan Brownmiller, publicó Contra nuestra voluntad: hombres, mujeres y violación, un libro que ayudaría a muchas mujeres a reconocer y nombrar por primera vez los abusos sexuales de los que habían sido víctimas. Fue un bestseller y también la apertura de conciencia sobre una cultura que violentaba a las mujeres.

"Los años 70 sentaron las bases de lo que hoy conocemos como cultura de la violación: un sistema que tolera, acepta y reproduce la violencia sexista a través de narrativas que encontramos no sólo en la publicidad, el cine y la literatura, sino también en los aparatos del Estado, el sistema judicial, los medios de comunicación, la sanidad, la educación y, por supuesto, la familia, la pareja o las personas que conforman nuestro círculo más cercano", explica la filósofa Raquel Miralles en su artículo Cultura de la violación: una cuestión política.

Cultura de la violación en Argentina

cultura de la violacion1.jpeg

Raquel S. recuerda con dolor la noche del 24 de diciembre de 2017, cuando, después de celebrar con su familia navidad, fue a festejar con unos "amigos" la nochebuena, al día siguiente, cuando abrió los ojos, se vio tirada en un parque sin su ropa interior y con pequeños flashes de la agresión sexual de la que fue víctima. "Sentía vergüenza y culpa, porque yo me había puesto a mí misma en esa situación al beber demasiado", declara Raquel, quien decidió no hacer ninguna denuncia y "tratar de olvidar" lo que sucedió.

En Argentina, según datos de la UFEM, el 87% de las víctimas no realizó la denuncia por desconfianza en las instituciones, minimización del hecho y/o “resolución por cuenta propia”.

Según la Unidad Fiscal de Ejecución Penal (UFEP), el 10% de los detenidos condenados lo están por delitos sexuales. El 53% de éstos por hechos de violación.

En Argentina 9 de cada 10 víctimas de abuso sexual son mujeres, según la unidad fiscal especializada en violencia contra las mujeres (UFEM). Casi el 40% de las víctimas son menores de edad.

Qué dicen los expertos

fotocp1_1000_1100.jpeg

"Creo que hay una cultura de la violación en un sistema patriarcal que no tiene fronteras territoriales o geográficas", expresa la socióloga Fabiana Solano y añade "la cultura de la violación es una característica central de estas sociedades donde se tiende a normalizar la violencia sexual, donde se tiende a ignorar o minimizar los gestos de construcción de un imaginario en relación a actitudes misóginas. Y donde se tiene a siempre poner la atención en la palabra del varón y no en los reclamos de las mujeres".

"El avance del feminismo produce en el hombre una reacción exacerbada donde defensivamente intentan sostener su dominio, su poder, frente a la mujer empoderada. Se trata de una dialéctica de someter o ser sometido. Están descolocados y no encuentran otro lugar alternativo", afirma Cristina García, psicóloga de la UBA.

"A nivel psíquico se ha devaluado uno de los diques más importantes que frenan las pulsiones, es decir, los impulsos instintivos. Y no permiten su satisfacción estos diques. Este dique que está devaluado es el miramiento al otro. Se satisface la pulsión sexual, la pulsión agresiva y la pulsión de dominio", explica García.

"La sexualidad tiene dos vertientes, una tierna y otra erótica. Durante muchos años la vertiente erótica estuvo reprimida. En este momento, la corriente que se reprime es la tierna, quedando reducida a una lucha de poder", concluye Cristina García.

La violación en grupo

violacion en grupo.webp

El pasado miércoles una joven de 20 años sufrió una violación en grupo en el barrio porteño de Palermo por parte de seis hombres identificados por la policía como Ángel Pascual Ramos (23), Tomás Domínguez (21), Lautaro Pasotti (24), Ignacio Retondo (22), Alexis Cuzzoni (20) y Franco Lykan (24).

"El modelo de masculinidad y de producción estereotipado con el que los varones crecen, que se reproduce en los medios: el varón que domina, el varón fuerte, el varón que penetra otros cuerpos, que abusa. El poder del varón es de ejercer y poder ejercer daño sobre su propio cuerpo y sobre otros", explica la socióloga Fabiana Solano.

Sobre el comportamiento grupal en donde una mujer se ve afectada Solana sostiene: "tiene que ver con el comportamiento en grupo, los varones en grupo construyen una suerte de complicidad donde no se ponen límites, no se frenan, no se problematizan, mucho menos si hay una mujer por medio. El no de una mujer no va a tener el mismo poder que el no de un varón. Por insistimos en romper estos esquemas de complicidad entre varones y eso solo pueden hacerlo los varones".

Solano además analiza que es justamente esta incapacidad de romper con el estereotipo del varón macho frente a otros varones lo que sostiene la cultura de la violencia, y con esto, la cultura de la violación.

patriarcado.webp

"Con respecto a la cultura de la violación y violación grupal ocurrida hace una semana mucho se ha hablado sin embargo, me gustaría resaltar algunas reflexiones de la reconocida antropóloga Rita Segato: Estos actos criminales son hechos individuales donde se actúa con premeditación y organización donde cada uno de los agresores cumple un rol específico para cumplir con el objetivo de enseñar y ubicar a la mujer en un lugar de obediencia, subordinación y de disponibilidad de su cuerpo. Es importante tener siempre presente que los hombres nos violan para pertenecer a su propio grupo, o a la organización corporativa de la masculinidad, necesitan mostrar para pertenecer. Es mediante el acto grupal que aflora una estructura, la del orden patriarcal, que ordena sacrificar una víctima para la construcción de la masculinidad de sus agresores", asegura la socióloga Florencia Ferró.

"Para terminar con la reproducción de este tipo de crímenes tenemos que desarticular y desarmar este mandato de masculinidad que nos subordina, nos violenta y nos asesina. Es necesario un juicio y un análisis en profundidad y todas, todes y todos debemos hacernos cargo de lo que nos está sucediendo a nosotras las mujeres. Es necesario que la punición sobre los agresores este acompañada de una reflexión obligatoria sobre las estructuras patriarcales que nos constituyen como sociedad y sostienen este tipo de mandatos de masculinidad y de complicidad machista", explica Ferró.

"Para cerrar y de cara a este 8M es necesario que salgamos a las calles para apropiarnos de ella, ocupar nuestro espacio para gritar contra la desigualdad y ponerle fin a las violencia contra nosotras que hoy no es una prioridad para nadie más que para nosotras", concluye la socióloga.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp

Noticias más leídas

Más sobre Actualidad