Advierten por márgenes más ajustados y un escenario internacional volátil para la próxima campaña agrícola

Advierten por márgenes más ajustados y un escenario internacional volátil para la próxima campaña agrícola

En medio de la disputa por las subas a los derechos de exportación, las proyecciones para la próxima campaña aparecen poco alentadoras, por lo menos para la rentabilidad de los productores.

A la mayor carga impositiva que ya se descarta que afectará los distintos cultivos, se suma también un escenario internacional de mayor volatilidad e incertidumbre, incluida la parálisis que está generando el coronavirus en China.

Tal como lo define un informe de PwC Argentina, la campaña 2020/21 estará caracterizada por márgenes más ajustados para el productor, junto con inestabilidad internacional. “El panorama no es del todo alentador debido a que impactarán de lleno los aumentos a las retenciones, la mayor presión tributaria de los fiscos provinciales y municipales, mayores tarifas de servicios (especialmente transporte) por la apreciación relativa del peso, y un mundo más inestable, con la incertidumbre efecto de la guerra comercial China-USA”, sostiene el estudio realizado por Mariano Tomatis, Socio a cargo de la Industria Agribusiness de la consultora.

El análisis destaca que en cuanto a la rentabilidad, la fuerte devaluación post-PASO tuvo un efecto favorable para el productor, pero que se viene licuando mensualmente con la inflación y con un tipo de cambio “controlado” en los últimos meses, a partir del cepo cambiario. “En la práctica, el productor debe vender dólares al tipo de cambio oficial menos retenciones (tipo de cambio efectivo para el productor de soja de aproximadamente $ 45 y comprar dólares para atesoramiento o turismo a $ 82), lo que lleva la brecha a más del 80% entre ambos tipos de cambio”, destaca.

También refiere que todavía es una “incógnita” la política agropecuaria del Gobierno y cómo se podrán generar medidas para incentivar la producción. La presente campaña, según los datos, aportará unos u$s 25.100 millones a la economía argentina, producto de una cosecha de más de 124 millones de toneladas de soja, maíz y trigo, destinada a la exportación.

Por último, en cuanto a la ganadería, destaca que las perspectivas tampoco son del todo alentadoras, “dada la incertidumbre generada por el coronavirus, que tiene paralizada a gran parte de la actividad portuaria y productiva en China, destino del 75% del volumen de las exportaciones de carne; es muy difícil estimar su impacto”, destacó.