También, se requirió información sobre qué reaseguros se proyectan en caso de que el producto no fluya en su totalidad a China y se vuelque en parte al mercado interno, deprimiendo los precios locales.
Asimismo, pidieron que se indique qué actores del sector privado arrimaron el posible negocio de inversión citado y por qué no resultaron consultadas las instituciones con trayectoria e injerencia relevante en la temática tales como el INTA, las Universidades, los grupos de pequeños productores porcinos, el Centro de Información de Actividades Porcinas, Colegios de Ingenieros Agrónomos y/o de Veterinarios, entre otros.
También, se consultó al Poder Ejecutivo en qué provincias se instalarían las megagranjas que albergarían hasta 12.000 madres reproductoras y cuál sería la fuente de aprovisionamiento del agua requerida para tamaña futura producción.
Además, los radicales quieren saber si existen estudios sobre la cantidad de energía no renovable (fósil) que resultaría necesaria para abastecer las distintas cámaras de frío que se construyan y cuál sería la fuente que aseguraría semejante capacidad de frío.