A las críticas de CRA, que advirtió sobre una “nueva traición”, ahora se sumaron dos de sus colegas de la Mesa de Enlace.

A las críticas de CRA, que advirtió sobre una “nueva traición”, ahora se sumaron dos de sus colegas de la Mesa de Enlace.
Tanto Federación Agraria (FAA) como la filial de Buenos Aires y La Pampa de Coninagro expresaron su preocupación ante la inminente suba de tres puntos en la alícuota de los derechos de exportación, después de que el Gobierno cerrara esta mañana el registro de exportación a los productos agrícolas.
En el primer caso, FAA afirmó que se trata de una medida inconsulta y una situación que genera “mucha preocupación”: “Creíamos que la tan esperada reunión con el Ministro sería el ámbito en el que consensuar un camino que permita aliviar la situación de los productores. O al menos que no avanzarían con medidas sin que pudiéramos sentarnos en torno a una mesa a analizar vías alternativas. Por el contrario, hoy nos sorprenden con el cierre del registro de exportaciones, que es y ha sido siempre la antesala de situaciones complicadas para los productores agropecuarios”, manifestó en un comunicado.
En el mismo, reclamó sobre los mecanismos de compensación y segmentación para productores de menor escala: “Le presentamos una propuesta en diciembre y seguimos esperando sus respuestas”, afirma. Además, pidió “que no se repitan los errores del pasado”.
En el mismo, reclamó sobre los mecanismos de compensación y segmentación para productores de menor escala: “Le presentamos una propuesta en diciembre y seguimos esperando sus respuestas”, afirma. Además, pidió “que no se repitan los errores del pasado”.
Algo similar exigieron los productores de Coninagro de Buenos Aires y La Pampa: “Una vez más los productores agropecuarios somos testigos directamente perjudicados de cómo se considera al campo para financiar las débiles cuentas fiscales, cuando la política no ha dado muestras de adecuarse a la realidad del país. La solidaridad debe ser más equitativa”, expresaron.
Frente al anuncio del cierre de los registros de exportación, los productores rechazaron los derechos de exportación: “Es un impuesto que termina impactando en el precio que recibe el productor sobre su cultivo, quitándole el mayor incentivo para aumentar la productividad. La experiencia ya indica que, a mayor impuesto, menos producción. Creemos que una economía sustentable debe considerar también la equidad de los esfuerzos, sin ganadores ni perdedores, con un Estado que no discrimine entre campo y ciudad".
Finalmente sostuvo que con esta medida "se está matando al campo" y que "por mirar la coyuntura nos olvidamos del futuro”.