De acuerdo con las primeras informaciones, el cadáver estaba oculto debajo de una chapa en medio de una zona de vegetación y presentaba una herida compatible con una puñalada, un dato que podría ser clave para determinar qué ocurrió en las horas previas a su muerte.
El hallazgo se produjo tras un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de un cuerpo sin vida en el lugar. A partir de ese momento se desplegó un importante operativo policial y judicial para preservar la escena y comenzar con las pericias correspondientes.
Los investigadores trabajaron durante varias horas en el lugar intentando reconstruir los últimos movimientos del joven y determinar cómo terminó en ese sector alejado y de difícil acceso.
La presencia de la chapa cubriendo el cuerpo y la lesión detectada inicialmente abrieron una serie de interrogantes que ahora deberán ser respondidos por la autopsia y las pruebas forenses.
Mientras tanto, familiares y allegados atraviesan horas de profundo dolor tras confirmarse la peor noticia.
Con la identidad de la víctima ya confirmada, la causa ahora se concentra en esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar si existió la participación de terceros.
Los peritos continuarán analizando la escena donde fue encontrado el cuerpo, mientras que los resultados de la autopsia serán fundamentales para establecer la mecánica del hecho.