Nosotros nos encargamos de la logística y buscamos a los animales que se rematarán bajo esa modalidad, acotó, para luego señalar que así pueden participar productores que tienen pocos animales, y que si no fuera por esta iniciativa no tendrían alternativa de este modo de venta de su producción.
Por otra parte, Bravo sostuvo que la pandemia de Covid-19 afectó inicialmente a la actividad pecuaria en los que se trabajó campo adentro durante los dos primeros meses, y que después se abrió esta ventana de los remates ferias virtuales vía plataformas de internet o televisados.
Depende de la localidad se decide la modalidad, a veces con la presencia sólo de compradores porque no son actividades abiertas al público, añadió al dar cuenta de la producción ganadera en tiempos de coronavirus.
Al respecto, precisó que este modo de comercialización no es nuevo, ya se venía utilizando pero se tornó necesario porque hay medidas sanitarias que establecen restricciones de circulación de personas.
Por otra parte, el funcionario apuntó que en el norte de la provincia el problema de la sequía se está acrecentando, teniendo en cuenta, también, que el invierno no es crudo, por lo que el impacto de las temperaturas fortalecen esa condición de falta de agua para la producción agrícola y ganadera.
Por otra parte, según los informes evaluados por la Comisión Provincial de Sanidad Animal (Coprosa Técnica) que encabeza el Ministerio, en la actual campaña de vacunación atiaftosa fueron inmunizadas 2.257.840 cabezas de ganado bovino.