Sin embargo, desde el sector agropecuario ya advirtieron que cualquier suba es inviable. “Vemos señales contradictorias, por que si es tan claro que las exportaciones son la bala de plata de este programa económico, porqué se ha instrumentado una política con sesgo antiexportador, cepo cambiario y múltiples tipos de cambio, retenciones, alta tasa de interés para producir y una política exterior aún incierta”, expresó Pelegrina.
También hizo mención al creciente gasto público: “Se continúa poniendo el foco en la contribución del sector privado vía impuestos sin que exista un esfuerzo conocido, concreto y sincero por mejorar las cuentas públicas vía control de gastos. Un claro ejemplo de esto lo vimos en el resultado de las cuentas públicas del mes de enero pasado, donde por primera vez en 15 meses, el crecimiento del gasto público del mes fue mayor que el crecimiento de la recaudación”, subrayó.
Y agregó: “Si seguimos gastando por encima de nuestras posibilidades no habrá espacio para bajar la altísima presión fiscal y, al mismo tiempo, la inflación seguirá destruyendo el valor de nuestra moneda, ahuyentando las decisiones de inversión”.
Por último, sostuvo que el contexto actual es complejo: “se combinan al menos dos factores altamente negativos: un mundo más proteccionista, con un país que no genera actividad económica ni empleo desde 2011. El mundo se puso mucho más difícil y eso afecta los precios internacionales de lo que producimos. La avanzada del proteccionismo, la celebración de acuerdos comerciales que afectan el multilateralismo y como si poco faltara ahora el coronavirus amenaza con alterar temporalmente la demanda de alimentos, fibras y biocombustibles”.