“Hay una tendencia mundial de reemplazar la proteína animal por la vegetal. Las legumbres tienen la ventaja que son bajas en grasas, ayudan a regular el colesterol, tienen beneficios para la circulación y ayudan al sistema digestivo. Por eso se incorporan cada vez más a las recetas”, agrega. Ese crecimiento de la demanda mundial estimula la producción de legumbres en el norte argentino, sobre todo de variedades que no son conocidas por el consumidor local pero tienen preferencia en otros mercados, como el poroto mung y la arveja amarilla.
La decisión oficial de quitar las retenciones a las economías regionales impactó positivamente en el sector ya que le otorga recuperar competitidad a Argentina frente a otros países productores de legumbres. “Esperamos recuperar mercados y afianzar nuestra posición frente a Brasil, Canadá, México y otros países originadores, cuando las retenciones hacían que no fuéramos competitivos”, adelantan desde CLERA.
Respecto a las exportaciones a China, luego de la apertura de apertura de exportación arveja argentina, el foco está puesto en lograr la apertura de todas las demás legumbres y sus variedades. ”Permanentemente nos reunimos con Cancillería para abrir nuevos mercados y para mejorar las condiciones arancelarias de los existentes”, cierra Karnoubi.