Ron manifestó que dentro de la cuarentena, sí se vio una buena noticia respecto a los biocombustibles, que fueron las imágenes del efecto contaminante, la emisión de gases de efecto invernadero y la polución que generan los combustibles fósiles normalmente. "Cuando aflojó abruptamente el consumo y el transporte, las imágenes mostraron clarísimo los efectos medioambientales que generan. Esto debería poner a los biocombustibles al tope de la agenda", destacó.
Aunque sabe que eso no sucederá en el corto plazo. "Deberíamos tener una política de Estado para incentivar las inversiones, sino estamos debatiéndonos entre la suba del corte y el tema del descongelamiento del precio, que desde diciembre está planchado y complican la operación. En mayo de 2021 vence la Ley de Biocombustibles y es imperioso tener un marco de referencia nuevo", afirmó.
Y agregó: "Si querés generar trabajo genuino, este es un sector que puede desarrollarse y tener proyección. Generaría la construcción de 15 a 20 plantas más de biocombustibles en el interior del país, sólo subir el corte de naftas a niveles como tiene Brasil, del 27%, por ejemplo". Hoy ese corte se encuentra en 12%.
El empresario agregó que el cluster en Río Cuarto genera 150 empleos directos, "siendo casi todos profesionales", además de generar conciencia ambiental.