Argentina cuenta con grandes ventajas para la producción orgánica de miel, gracias a su vasta geografía y la riqueza de la flora nativa. Por ejemplo, el Impenetrable chaqueño cuenta con la gran ventaja de conservar la mayor proporción de superficie boscosa natural de la provincia, con especies nativas de alto valor comercial y de conservación. Son unas 2.500.000 hectáreas de monte virgen y la vegetación es una de las principales características por las cuales la actividad apícola es de importancia para la región. Las especies más comunes son: sauce, porotillo, quebracho blanco, quebracho colorado, algarrobo, palo santo, itín, vinal, brea, mistol, palma, carandilla, garabato, palo flojo, sacha sandia, vinal, mistol, guayabina, bola verde, mora, suncho, tunas, cardones, todas de gran atractivo para las abejas.