La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) llevó adelante el Lanzamiento de la Campaña Fina 2021, de manera virtual, donde presentó las proyecciones de lo que serán los cultivos de trigo y cebada.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) llevó adelante el Lanzamiento de la Campaña Fina 2021, de manera virtual, donde presentó las proyecciones de lo que serán los cultivos de trigo y cebada.
Según las proyecciones, habría un nuevo incremento de la superficie, y la siembra de trigo sería la segunda mayor en 20 años. Alcanzaría las 6,8 millones de hectáreas, un 3% mayor que la campaña 2019/20), mientras que la superficie de cebada se reduciría a 950.000 hectáreas, un 5% menos que el ciclo anterior.
La mayor superficie de trigo incidiría en una mayor producción. Las estimaciones marcaron que la misma podría alcanzar un nuevo récord de 21 millones de toneladas, lo que significaría un 11,7% más que la campaña 2019/20, mientras que la cebada, a pesar de la menor superficie, también lograría una mayor producción: 3,75 millones de toneladas, un 7,1% más que el ciclo precedente.
Así, el área total de cereales de invierno alcanzaría las 7,75 millones de hectáreas, un alza de 1,97% interanual (habían sido 7,60 millones el año pasado y 5,40 millones en la campaña 2015/16).
Más allá de los números, la gran incertidumbre que atravesará la campaña tiene que ver con el escenario, tanto nacional como internacional. “El marco normativo es la principal fuente de incertidumbre y es algo sobre lo que la Argentina tiene influencia. Es importante brindar señales claras. Ya existe basta experiencia de los efectos negativos de las restricciones a las exportaciones. En los años donde tuvimos restricciones con altos niveles de retenciones, tuvimos malas campañas de trigo, con caídas de superficie y producción, y cuando se quitaron crecieron 80% la superficie, 50% la producción y 70% el producto bruto”, destacó Agustín Tejeda Rodriguez, Economista jefe de la BCBA.
Además para el plano internacional destacó: “El escenario es muy complejo, quizás como nunca antes transitamos”.
Así y todo, el aporte económico de la campaña fina mostrará un valor bruto de u$s 10.770 millones, un 6,5% más que el ciclo anterior, y una recaudación de u$s 1200 millones (+25%). Además, un valor agregado de u$s 4200 millones (+13%) y exportaciones por u$s 3635 millones (+9%).
Según destacaron los especialistas, la mayor producción vendrá acompañada con precios del cereal que lograron mantenerse en la caída global, generada por el Coronavirus, ya que “tendrá asegurada la demanda”. Además, se estimó que a enero 2021, el segundo mes desde el inicio de la campaña comercial, el grano “está mostrando mejor precio de lo que tuvo a enero 2020”.
Las buenas perspectivas se sostienen también por el lado climático. El especialista Eduardo Sierra destacó que el comportamiento de los próximos seis meses muestra que la campaña de granos finos “comenzará con buena dotación hídrica, entre mayo y junio, luego habrá cierta restricción en los meses invernales, lo cual es característico del clima, y las lluvias de primavera serán favorables en algunas zonas del centro del país y más restrictivas en otras”.
Por último, el economista Juan Pablo Gianatiempo afirmó que “nuevamente el planteo trigo-soja de segunda se muestra como el más competitivo en cuanto a márgenes”, y que “la relación insumo producto es la mejor de las últimas 4 campañas por la caída en el precio de algunos insumos claves para la producción”.