Ahora la Justicia investigará si hay una conexión entre los audios que el propio Rodríguez reconoció ante los medios de comunicación y los mensajes en papel.
Pero Rodríguez, que a través de Whatsapp había invitado al Secretario a “trompearse”, le bajó el tono al contenido de sus audios más allá de sostener una fuerte crítica hacia él.
“Fue un momento de calentura, que reconozco resultó agresivo y desde ya pido disculpas, pero no está en mí ni pelearme ni ir a agredir a nadie. El atenuante que intento expresar es que no entiendo cómo una persona a la que escuché un montón de veces alentar los piquetes del campo contra el kirchnerismo, especialmente en el 2008, con la Resolución 125, haya hecho un gro de 180 grados. No entiendo que este sea el mismo Solmi que pedía no aflojar con los piquetes en las rutas”, sostuvo el dueño de un comercio de neumáticos para maquinarias agrícolas, de 61 años y vecino de la misma ciudad de que es oriundo el funcionario.
Rodríguez además sostuvo que su accionar, si es que la Justicia determina que fueron personas diferentes, no fue tan grave como el de quien realizó los papeles intimidantes incluso para la familia de Solmi. “Si bien no justifico mi exabrupto, esas cartas me parecen mucho peores porque son anónimas e intimidantes. Eso es tremendo. Me parecen que van más allá de un momento de calentura, están pensadas de un modo feo”, expresó.
Y agregó: “Mis audios fueron metafóricos”.
Solmi OK
Jorge Solmi radicó la denuncia local en Pergamino pero también en el fuero Federal.
El comerciante aseguró que, de encontrarse con Solmi, le diría “yo soy la persona que envié los audios, me llamo Gustavo Rodríguez y antes que nada te pido disculpas, fue un momento de calentura pero no está en mí agredirte ni física ni verbalmente”. Y que también aprovecharía el encuentro para que “me explique cómo cambió de opinión. Sé que un funcionario no puede explicarle a cada persona, pero me gustaría tenerla cara a cara un rato. Y ojalá yo termine pensando que él está haciendo las cosas bien y yo me equivoqué”.
Más allá de su arrepentimiento público, Rodríguez ahora deberá esperar por lo que la Justicia entienda acerca de su accionar y si lo vincula con el resto de las intimidaciones.
En ese sentido buscó desligar también al resto de los productores agropecuarios de Pergamino, todos miembros de ese grupo de Whatsapp del cual emergieron los audios que trascendieron. “En ese grupo hay gente que conozco hace más de 30 años y lo que menos quisiera es causarle un problema a ellos por un exabrupto mío. Les pido disculpas a los productores autoconvocados y si puedo sentarme a tomar un café con Jorge Solmi le aclararía que estoy arrepentido. Y cuando volví a escuchar el audio no podía creer que era yo”, concluyó.