Basterra indicó que la semana próxima su gabinete compartirá una serie de reuniones con cada una de las regiones que serán las que debatirán posteriormente con el sector privado acerca de los alcances del Plan.
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Las exportaciones de carne se vieron interrumpidas en mayo.
“Se trata de un proceso. No existe una sola solución. Hay que tener visión de articulación y verificar las restricciones. Es definir que ese tipo de problemas requieren de esfuerzo compartido. No puede haber un sector de la cadena que sea responsable exclusivo que determinados bienes lleguen a la mesa de los argentinos”, sostuvo sobre uno de los planteos más frecuentes del Gobierno a la hora de justificar el cepo a las exportaciones de carne.
Y puso la mirada en lo que se había hecho con las exportaciones de maíz. “Hemos tenido experiencias muy interesantes: faltó maíz, paramos, y en 3 días se resolvió la oferta y la demanda y se superó la situación. Pasó lo mismo con la carne, hubo tensión y paramos la pelota y reabrimos las exportaciones, no en su totalidad, las volvemos a ampliar”, dijo.
“Lo nuestro no es una obsesión porque necesitamos las divisas. Estamos actuando con responsabilidad”, expresó.
La mirada en el ambiente
“La producción agropecuaria no es el problema, es la solución”, aseguró Basterra ante los presentes. “Sudamérica es proveedora de alimentos pero también de naturaleza. Es algo que tenemos que poner en valor. Hoy el mundo disputa cómo producir pero ninguno se plantea cómo nos hacemos cargo del pago de servicios ecosistémicos, sustanciales a la hora de planificar cual es el costo de oportunidad de un ambiente”, agregó.
Y sostuvo que “la especie depende de que la producción se haga de manera ordenada. ¿Puede esconder esta disputa algún otro interés subalterno? Sin dudas. Pero estamos ofreciendo como país una agricultura sustentable y novedosa, controlada permanentemente para tener nuestro capital natural preservado”, aseguró.