Energías renovables

El principal generador de divisas en alerta: piden al Gobierno que negocie con Joe Biden un tema clave para el futuro de la soja

Estados Unidos le daría luz verde a un nuevo tipo de biocombustible en base a soja y los efectos, según el sector, tendrían escala global. Piden que Alberto Fernández los negocie con el presidente de Estados Unidos en la próxima reunión bilateral.
Ezequiel Morales
por Ezequiel Morales |
El Presidente argentino visitará a Jose Biden el 25 de julio. La agroindustria le pidió por la soja. 

El Presidente argentino visitará a Jose Biden el 25 de julio. La agroindustria le pidió por la soja. 

Empresarios agroindustriales del negocio de la soja lanzaron este miércoles una voz de alarma: aseguran que Estados Unidos planea sacar a la cancha el aceite vegetal hidrogenado (HVO por sus siglas en inglés) lo que, como una suerte de dominó que rompería la inercia y movería a toda la estructura del comercio global de la oleaginosa, provocaría graves consecuencias económicas y políticas. Temen que se reduzca la exportación de harina de soja y aumente el interés por el grano sin industrializar. Aseguran que golpeará al empleo y por eso le pidieron a Alberto Fernández que negocie cara a cara con Joe Biden.

Las opiniones y análisis sobre el panorama de la soja para los próximos cinco años se dieron en la charla “Amenazas externas: la principal industria de la Argentina en jaque. El futuro de la mayor fuente de ingreso de dólares en peligro”. La cita, basada en el desarrollo de nuevos biocombustibles en Estados Unidos, tuvo como principal argumento que lo que se desarrollará allí “generará una situación de mercado que amenaza seriamente a Argentina”.

¿Qué es el nuevo biocombustible HVO y cómo se elabora?

El HVO es un aceite de origen vegetal que forma parte de uno de los desarrollos más importantes dentro de la familia del biodiésel en la actualidad. La particularidad que presenta es que se origina en los aceites de cocina y su principal beneficio es que la contaminación que genera es muchísimo menor a la de los combustibles fósiles, pero también que no requiere ser mezclado -como sí se realiza con las naftas y el gasoil que se utilizan en nuestro país- sino que podría abastecer a un motor de manera directa. Además, cuenta con la ventaja de poder reutilizar a ese insumo de la gastronomía.

Para los industriales argentinos, Estados Unidos irá con decisión en ese rumbo. Y para hacerlo requeriría modificar su propia producción sojera.

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Argentina es un jugador importante en harina y aceite de soja.

Argentina es un jugador importante en harina y aceite de soja.

Si bien lo consideran una buena noticia desde lo ambiental y por los avances que significarían en materia tecnológica, el temor que manifiesta la agroindustria argentina pasa por que se altere el esquema criollo de industrialización. ¿Por qué? Los especialistas del panel explicaron que el grano de la oleaginosa es considerado un producto “harinero”, el cual al molerse genera mayor cantidad de harina que de aceite. Entonces, el plan de la administración de Joe Biden de pasar de las 3 millones de toneladas (Mtn) actuales de HVO a unos 23 Mtn requerirá de un incremento sideral del procesamiento de granos de soja.

A partir de allí, los resultados serían dos: que la industria local requiera de sus propios granos de soja que hoy exporta, principalmente a China, y que al moler esos granos la harina “sobrante” de ese crushing deba, sí o sí, ser ubicada en otros mercados.

Y ese es el punto álgido para los agroempresarios argentinos, que tienen a la harina y el aceite de soja como principal carta de presentación en el comercio global de la soja. Nuestro país es el principal exportador mundial de ambos productos.

“Estados Unidos va a tener que exportar agresivamente esas harinas. La expansión del HVO va a generar mayor demanda de aceites y una parte de esos aceites va a ser abastecida por aceite de soja, y para hacer eso hay que incrementar la capacidad de molienda. Luego, al incrementar la capacidad de molienda habrá un exceso de producción de harinas, las cuales saldrán al mundo para competir contra la harina argentina”, planteó Ivo Sarjanovic, profesor de Commodities Agrícolas de la Universidad de Ginebra y de la Universidad Torcuato Di Tella, como un escenario probable para el polo agroindustrial que está ubicado en el Gran Rosario, a la vera del río Paraná.

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El combustible que se generaría gracias al HVO y el crushing de la soja movería las piezas de la agroindustria y el comercio global.

El combustible que se generaría gracias al HVO y el crushing de la soja movería las piezas de la agroindustria y el comercio global.

El papel de la Argentina en el mercado de la soja

La voz de los productores agropecuarios argentinos en lo que tiene que ver con siembra de soja suele tener un punto repetido a la hora de analizar los costos: cuánto pesan los derechos de exportación de ese grano, algo que afecta a los márgenes de ganancias y que incluso se debate en la Justicia. Como sea, el sector primario asegura que la política de la Casa Rosada en la materia es un desaliento permanente y que por eso no se expande el área de siembra.

Sin embargo, el panorama planteado por los agroindustriales podría mostrar un nuevo escenario global, el de un mayor interés por parte de China a comprar el poroto de soja sin industrializar a raíz de aquellos granos que Biden dejaría de venderle a Xi Xinping. Y el posible cambio elevaría el precio de los granos debido al interés de un gigante como China, siempre y cuando se materialice el hecho de que empiece a mirar con atención a la producción de granos en Sudamérica.

Pero para la agroindustria la posibilidad no tiene nada de bueno. “Desde hace 10 años nos estancamos, producimos lo mismo o menos que hace 10 años atrás. ¿Pero qué pasó con el resto de los competidores? Siguieron creciendo. Brasil creció más de un 72% y Estados Unidos más de un 38% de producción”, remarcó Gustavo Idígoras, titular de la Cámara de Industrias Aceiteras de la República Argentina y el Centro Exportador de Cereales (CIARA - CEC).

Y comparó: “En una década Argentina perdió cerca de u$s 43.000 millones de dólares en esta materia. Es algo muy parecido a la deuda externa que hoy tiene el Estado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es decir que Argentina sacrificó casi una deuda externa por no permitir el crecimiento de un sector”.

Alberto Fernández y su saludo con el presidente de EE.UU. Joe Biden en el G20, Roma.jpg
Alberto Fernández y su saludo con Joe Biden en el G20, en Roma. Volverán a verse en Washington.

Alberto Fernández y su saludo con Joe Biden en el G20, en Roma. Volverán a verse en Washington.

Sarjanovic reforzó lo dicho por Idígoras y planteó que de suceder este escenario habría una competencia “uno por uno” de la harina de soja estadounidense con la de nuestro país. “El crash argentino va a estar sometido a una doble presión porque por un lado se va a perder mercado de harina, pero por el otro lado también se va a exportar probablemente poroto de soja con menor valor agregado”, estimó.

“Una tendencia probable es que surjan otras oleaginosas alternativas, como girasol o la canola, que tienen mayor contenido de aceite y no generan tanta harina”, señaló.

Fernando Correa Urquiza, líder en el mercado regional de las oleaginosas para la compañía LDC, pidió una reacción inmediata. “Como sector debemos reaccionar urgentemente. Estamos moliendo al 60% de la capacidad y vamos a estar moliendo al 40% como meros exportadores de materia prima, con todo lo que eso implica”, advirtió.

Lo que viene es real y es lo más crítico que va a enfrentar la Argentina en cuanto al sector agroexportador en los próximos cinco años”, vaticinó.

La hidrovía espera su licitación para 2021
La molienda de soja argentina sale al mundo desde la Hidrovía del río Paraná.

La molienda de soja argentina sale al mundo desde la Hidrovía del río Paraná.

La soja y la Casa Rosada

Idígoras fue directo y pidió que en la próxima reunión bilateral que el Presidente de la Nación llevará a cabo en Washington con Joe Biden el tema forme parte de la agenda oficial.

“Esto da lugar a una negociación bilateral. Cada vez que intentamos poner este tema en la agenda por distintas razones el Gobierno argentino no lo puso. Estamos trabajando e insistiendo para que cuando ambos presidentes se reúnan esto sea un tema central”, indicó el hombre fuerte del aceite.

“Uno de los problemas que tiene Argentina con Estados Unidos es la balanza comercial deficitaria. En vez de ir a pedirle financiamiento a largo plazo a menores tasas deberíamos ir a pedirle acceso a mercado en biodiésel y en aceite renovable. Rápidamente podríamos establecer una mesa técnica y alcanzar ese acuerdo”, sugirió.

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