“De San Lorenzo hoy los barcos están saliendo en 31,8 pies, una marca que es mucho mejor que la de otros tiempos. Si bien falta para considerar “normalizada” la situación, es mucho mejor que lo que supimos tener meses atrás”, remarcó Wade ante la consulta de este medio.
Una de las situaciones que rápidamente se pudieron revertir fue que las empresas aceiteras pudieron retomar cobros por soja demandada por India. El país asiático presenta por estos días grandes demandas de harina y aceite provenientes de la oleaginosa, y la bajante del río Paraná era una traba.
itaipu.jpg
Cerca de la represa de Itaipú se dieron lluvias que mejoraron el nivel aguas abajo del río Paraná.
La sequía más intensa, que golpeó a las exportaciones
Los niveles de caudales con los que se trabajó en el río Paraná, a pesar de esta mejora reciente en los niveles, es la más intensa desde 1944. La razón de ello está en que el bienio 2020 y 2021 fue la suma de dos temporadas de marcada sequía en la cuenca del Plata toda, lo que afectó considerablemente a todos los ríos afluentes del Paraná.
En este sentido, desde el Instituto Nacional del Agua (INA) remarcaron que las condiciones climáticas de cara al verano “no deben desatenderse”.
PUERTO-QUEQUEN.jpg
El "falso flete" que se percibió en Rosario impulsó los niveles de trabajo en puertos como el de Quequén.
En este punto entra en juego lo que pueda pasar en Brasil con respecto a las precipitaciones próximas. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó que en el país vecino “se producirán precipitaciones moderadas a abundantes sobre la mayor parte del área agrícola, a excepción de la Región Nordeste y del extremo sur del Brasil”.
“Allí recibirán registros moderados a escasos”, anticiparon.
“Los Estados del nordeste, el sudeste de Santa Catarina y la mayor parte de Río Grande do Sul observarán precipitaciones escasas (menos de 10 mm), con algunos focos con valores moderados”, remarcaron.