“Lo no OGM ya es una salida comercial existente, pero minoritaria. Muy minoritaria”, agregó.
De saja.jpg
De Saja defendió la producción y consumo de alimentos transgénicos.
El debate por los transgénicos en Argentina
La opinión del empresario español, quien es hombre frecuente de consulta para entidades como la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) o la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro Exportador de Cereales (CIARA-CEC), llega también en un momento en el cual el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca argentino encabeza reuniones por la producción y comercialización del trigo OGM elaborado por la empresa Bioceres.
Días atrás se realizó en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación una reunión que fue solicitada por CIARA-CEC, junto a los distintos actores de la cadena de valor agrícola para tomar conocimiento del “sistema de trazabilidad público privada” para el trigo HB4 de Bioceres.
¿El objetivo? Las partes buscaron consensuar un protocolo para los trabajos.
En la reunión estuvieron, de parte del Ministerio, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jorge Solmi; el secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional, Marcelo Alós; el subsecretario de Agricultura, Delfo Buchaillot; y el presidente del INASE, Joaquín Serrano. Y desde el sector empresario acudieron Gustavo Idígoras y María Marta Rebizo por CIARA-CEC; Diego Cifarelli por la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Raúl Dente y Armando Casalins por la Federación de Acopiadores; Julio Calzada por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Alfredo Paseyro por la Asociación Semilleros Argentinos (ASA), y Silvina Campos Carlés, por Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO).
Bioceres también estuvo presente, con Gerónimo Watson y Claudio Dunan, director de Tecnologías y director de Estrategia de la empresa.
Solmi y Buchaillot destacaron el encuentro y aseguraron que “quedó conformada una mesa para protocolizar el trabajo”.
Europa: las importaciones y la deforestación
En la última Conferencia sobre el Cambio Climático, desarrollada en Glasgow, Escocia, la Unión Europea impulsó un acuerdo de deforestación 0 a 2030, que fe rubricado por la Argentina entre otros países. Posteriormente, el bloque anunció que debatirá una Ley para no importar productos cuyo origen guarde relación con tierras deforestadas. En ese contexto, en el sector comercial comenzaron a correr algunas dudas sobre el impacto que tendría esta norma sobre las exportaciones argentinas y se planteó si no es necesario revisar la Ley de Bosques local.
Soja HB4 de Bioceres
La soja argentina representa la tercera parte de las importaciones de España en ese producto.
Jorge De Saja, sin embargo, puso paños fríos a la incertidumbre de los empresarios argentinos. “La Unión Europea, en este afán de resolver la deforestación del mundo, ha establecido que en un plazo breve una lista de materias primas de las cuales Europa es particularmente dependiente, y entre ellas de vuestra ‘querida soja’. Solo podrán comercializarse en la UE si aparte son producidas de manera sostenible, y la producción argentina verdaderamente lo es. Es a todas luces sostenible”, aseguró.
“Las Cámaras que dirijo contaron con el apoyo de Aapresid y el aporte técnico de CIARA-CEC para poder cotejar la producción de soja argentina con los objetivos europeos, ya que vuestra soja es la tercera parte de nuestro suministro. Sobre todo aquí en España, donde somos el mayor productor de alimentos balanceados de la Unión Europea”, explicó.
Y aseguró: “Nos llevamos la gran sorpresa de que Argentina está muy adelantada en lo que se refiere a la producción de ese tipo. Quedan zonas en el Gran Chaco, en zonas cercanas a Brasil, pero el 90% de la soja argentina es sostenible y se produce en zonas que no son consideradas deforestadas. Con muy poco esfuerzo más Argentina puede convertirse en el proveedor de referencia para la Unión Europea, puesto que es de origen seguro a estos efectos”.