Respecto a este último punto, hoy el gobierno de Turquía insistió con su iniciativa de corredores seguros para sacar el grano ucraniano retenido desde el inicio de la guerra.
Sin embargo, "mientras los bombardeos siguen, los escollos que debe superar el plan turco son los mismos: la exigencia del Kremlin para que le sean removidas algunas de las sanciones y la negativa de Kiev a desminar las zonas del Mar Negro próximas a zonas clave como el puerto de Odesa", destacó la corredora.
A esto se sumó que la consultora rusa SovEcon elevó hoy de 88,60 a 89,20 millones de toneladas su estimación sobre la cosecha récord de trigo 2022/2023 en Rusia, sumándole presión a las cotizaciones.
El maíz y la soja acompañaron el derrumbe del trigo
Por su parte, el maíz retrocedió 3,02% (USD 9,35) y se ubicó en USD 299,49 la tonelada, debido a las buenas perspectivas climáticas manifiestas en las zonas productivas, incentivadas por temperaturas favorables para los cultivos del Medio Oeste de los Estados Unidos, indicó la BCR.
Además, el mercado prevé que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) califique el 70% de la cosecha de maíz como buena a excelente en su informe semanal, lo que sustenta las bajas.
Asimismo, el firme avance de la cosecha en Brasil sumó presión.
Por el lado de la soja, el contrato de julio bajó 1,23% (USD 7,72) hasta los USD 617,66 la tonelada, a la vez que el de agosto lo hizo por 1,46% (USD 8,73) para posicionarse en USD 587,35 la tonelada.
Los fundamentos radicaron en lluvias beneficiosas para el cultivo en Estados Unidos, una menor demanda de China de mercadería y la presión que ejerció la fuerte baja del maíz.
Sus subproductos también retrocedieron, con una caída del 0,56% (USD 9,26) hasta los USD 1.617,50 la tonelada, mientras que la harina se retrajo 1,55% (USD 7,5) para concluir la jornada a USD 475,42 la tonelada.