El maíz lideró la cosecha 2019/20 de Córdoba
La Niña abre el interrogante sobre las decisiones en el maíz que se viene. El clima, un socio vital para el agro.
Antes de evaluarse la posibilidad de un regreso de La Niña, la estimación era de un 10% más de superficie sembrada en relación a la campaña anterior.
“Por eso es tan inquietante esta situación climática, ya que faltan dos meses para la siembra, y recién el próximo mes se definiría si habrá Niña o Neutralidad en la próxima primavera. Y en términos productivos para Argentina “La Niña” en el Océano Pacífico es empezar el partido con el peor escenario posible”, sostuvo el informe GEA.
De todas maneras, hay buenas noticias en otros indicadores. “El otro forzante global que influye sobre nuestro país es el Atlántico. Más allá de algunos enfriamientos débiles, está mostrando una tendencia a mantenerse más cálido que lo normal, principalmente a la altura de las costas bonaerenses, moderando las irrupciones de aire frío sobre el continente. Esta dinámica favorece una alternancia entre la circulación del sudoeste y del noreste que disminuye el ingreso de aire frío hacia la región central. Mayor circulación de aire más cálido implica mayor contenido de humedad”, comentaron.
Algunas alarmas para el trigo santafesino
“En el centro sur de Santa Fe las reservas de agua para trigo comienzan a escasear”, avisaron desde BCR. Lo que explican es que la mitad de los trigos de la región se encuentran en el momento de desplegar sus hojas, un pequeño porcentaje emergiendo y el 35% ingresando en “macollaje”. Y eso demanda cada vez más agua.
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En el agro dicen que el trigo requiere de una mayor humedad en algunas zonas. Por eso, imploran porque "La Niña" sea solo una amenaza.
“En los alrededores de Cañada de Gómez se hace imprescindible una lluvia en los próximos días”, graficaron. En Carlos Pellegrini, los cuadros van a quedar muy desparejos: hay grandes fallas en la germinación por falta de agua en el 30% de los cuadros. “Dentro del mismo lote hay un 70% emergido y el resto no tiene humedad”, señalaron.
En Cañada Rosquín, el cereal mantiene una baja tasa de crecimiento del trigo debido a los fríos y a la falta de un aguacero que le permita aumentar el volumen del área foliar.
Hacia el sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y sudeste cordobés el panorama cambia: las reservas son suficientes para atravesar las etapas más exigentes.