Opinión

Llegó el clásico de fin de año: suben los precios de la carne y los funcionarios están nerviosos

La fuerte suba del precio de la hacienda en Liniers encendió las luces amarillas en el Gobierno. Cuáles son las herramientas que se barajan para controlar los precios qué es lo que no miran las autoridades.
Marcos López Arriazu
por Marcos López Arriazu |
El Gobierno sigue de cerca los precios de la carne y el sector teme nuevas intervenciones.

El Gobierno sigue de cerca los precios de la carne y el sector teme nuevas intervenciones.

Pasaron las elecciones y volvió un clásico de fin de año, esta vez en forma adelantada: la hacienda pegó un salto, el precio de la carne amaga a dispararse y los funcionarios se ponen nerviosos. Así, buscan en sus archivos su estrategia preferida para controlar los valores al mostrador: intervención.

Todavía no está claro intervención sobre qué: Hacienda? Carnicerías y supermercados? Exportaciones? Todo junto?

Lo cierto es que en ámbitos oficiales se va discutiendo sobre cada uno de esos puntos con el objetivo de que la carne llegue un poco más barata al momento de las Fiestas.

Ese fue el eje de la reunión que el jueves pasado mantuvieron los ministros Martín Guzmán (Economía), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) y Julián Domínguez (Agricultura), junto al secretario de Comercio, Roberto Feletti.

Desde el sector ganadero temen una suba de retenciones, mayores restricciones a la exportación o presiones sobre el mercado de Liniers, donde las categorías de consumo se dispararon en la última semana y acumulan un incremento de entre el 22 y 28% (según el segmento) en treinta días.

Lo concreto es que el debate interno del Gobierno llega justo cuando Domínguez había comenzado a reunirse con los frigoríficos para diagramar el esquema de exportaciones para 2022. Hoy, mediante la imposición de los diferentes cupos, prohibiciones para la exportación de determinados cortes y el mantenimiento de cuotas liberadas, desde la industria estiman que se esta exportando un 80% de lo que sería posible si estuviera todo liberado. El objetivo de los industriales es avanzar en una transición ordenada hasta una liberación total, lo que implicaría mantener algunos esquemas durante el próximo año.

Por su parte, Guzmán, tiene frente al tablero dos factores aparentemente contrapuestos: la necesidad de hacer caja vía exportaciones frente a la urgencia de controlar la inflación.

Feletti, que asumió con el mandato de evitar mayores subas de precios, no dudaría en aplicar cualquier herramienta para cumplir su objetivo.

Y ahí llega Kulfas, quien a principios de año firmó un acuerdo con la industria exportadora y supermercados para ofrecer carne más barata al consumo interno.

La negociación continuará el martes. Por lo pronto, los frigoríficos ya dan por descontado que deberán ampliar el volumen de oferta. Y mientras tanto, el Gobierno se aferró al acuerdo posible: una tregua de fin de semana, con el compromiso de los supermercados de no aumentar los precios hasta el martes.

Por qué sube el precio de la carne

La suba del precio de la carne vacuna es multicausal. Por un lado hay una menor oferta de hacienda, con una caída de la faena a lo largo del año, acentuada en octubre con un retroceso interanual del 13%.

En eso juega la menor salida de animales de feedlot (-10% en relación a octubre de 2020) debido que el incremento global del precio de los granos elevó los costos productivos llevando a la actividad a números rojos.

También influye la falta de incentivos generada a partir del anuncio del cierre de exportaciones de mayo, con productores que aún se mantienen a la expectativa de qué decisiones tomará el Gobierno.

Desde CAMyA, cámara que reúne a los matarifes, sumaron otro condimento. Esta semana plantearon que el bajo precio de los subproductos vacunos eleva sus costos y con ello es imposible morigerar el valor de la media res que bajan en las carnicerías.

Entre los motivos extrasectoriales, sin duda está el proceso inflacionario generalizado de la Argentina, que le da un empujoncito a todos los precios de la economía.

Todas estas cuestiones son seguidas de cerca por los funcionarios, pero hay un tema que parece no verse: la necesidad de aumentar la producción, estancada desde hace décadas frente a una población creciente.

Este año, la producción de carne viene cayendo nuevamente (un 6%, con un pico del 13% en octubre).

Pero miremos en perspectiva:

En 1990, producíamos 3 millones de toneladas y cada argentino consumía 83,44 kg anuales.

En 2020 se produjeron 3,17 millones de toneladas, y el consumo interno fue de apenas 51,36 kg per cápita anuales.

Si bien es cierto que las exportaciones pasaron de 474 mil toneladas a 897 mil, la caída del consumo per cápita se explica fundamentalmente porque el crecimiento de la población fue mucho mayor que el de la producción de carne.

Herramientas para crecer en producción de carne

Hoy la Argentina tiene el menor peso de faena de las ganaderías líderes, con un promedio de 230 kg por cabeza.

La buena noticia es que tiene con que producir más.

Además de la genética de punta de sus animales, las pasturas tradicionales pampeanas y la irrupción de las megatérmicas subtropicales, es un gran productor de maíz y soja para acelerar el engorde.

Por ejemplo, nuestro país destina el 12% de su producción de soja a alimentación animal. Acá nomás, Brasil deja el 53% de su cosecha (la mayor del mundo) para el engorde ganadero. La tracción fundamental para este incentivo al engorde es su industria exportadora, líder a nivel mundial.

Porque el principal estímulo para crecer es la exportación. En la Argentina también lo sabemos.

Entre 2005 y 2010, con cepos a la exportación, la producción de carne vacuna argentina cayó 17%. En tanto, entre 2015 y 2020, con una mirada contraria, creció 16%.

Claro que eso no alcanza, también se necesita financiamiento accesible y una macroeconomía sana.

Pero el estímulo fundamental para aumentar la oferta de carne al público son las políticas estables y de largo plazo.

Un concepto que los funcionarios deberán tener en cuenta a la hora de tomar decisiones.

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