Desajustes macroeconómicos y conflictos gremiales: un cóctel que afecta el saldo comercial.

por AZ Group | 27 de ene de 2021 - 15:11
Desajustes macroeconómicos y conflictos gremiales: un cóctel que afecta el saldo comercial.

El Sector Público Nacional finalizó el 2020 con un déficit primario de $1.749.957 millones (6,5% del PBI) y un déficit financiero de $2.292.830 millones (8,5% del PBI). Un 3.5% del PBI tuvo que ver con gastos implementados por el Estado para hacer frente a la pandemia. A diferencia de otros países de la región que lograron colocar deuda a tasas competitivas, las restricciones de acceso a los mercados para Argentina llevaron a un aumento significativo de la base monetaria para financiar el déficit, generando impacto en variables cambiarias y en la dinámica de las reservas internacionales.

En este marco la evolución de la balanza comercial (relación entre los ingresos en dólares proveniente de los productos que exporta el país al mundo y de aquellos artículos que se compran el exterior) resulta un dato clave a seguir de cerca. En diciembre 2020 las exportaciones alcanzaron 3.544 millones de dólares y las importaciones, 3.908 millones de dólares, lo que significó un déficit comercial de -364 millones de dólares, situación que no se daba desde agosto de 2018.

A pesar del escenario internacional favorable para el precio de los granos - demanda fuerte y sostenida impulsada principalmente por China, caída de stocks, reducción de la tasa de interés internacional e índice dólar en descenso, mejorando el poder de compra de los importadores - diciembre registró el valor de exportaciones más bajo del año.

Las variaciones porcentuales frente al mismo mes de 2019 mostraron una caída de las exportaciones en -34.1% y un aumento de las importaciones en 24.7%. Para destacar las exportaciones se contrajeron en todos los rubros: productos primarios (PP), 45,3%; las manufacturas de origen agropecuario (MOA), 44,2%; las manufacturas de origen industrial (MOI), 18,3%; y los combustibles y energía (CyE), 10,0%.

Cabe hacer dos aclaraciones al analizar las variaciones. Por un lado, en materia agrícola, la campaña 19/20 había visto acelerado el ritmo de ventas notoriamente durante el último trimestre del 2020, como medida de anticipación frente a la imposición de posibles aumentos en los derechos de exportación (DEX) que finalmente se efectivizaron. Por otra parte, la baja actual es coincidente con la caída de las operaciones de exportación de las aduanas de San Lorenzo, Rosario y Bahía Blanca principalmente.

Según la BCR, en base a datos de entregadores pertenecientes a CECOA, el ingreso de camiones a las terminales del Gran Rosario en diciembre 2020 reflejo una disminución del -78% respecto al año anterior y una caída del -72% en relación con el promedio de los últimos 3 años .La actividad en los puertos fue afectada en primera instancia por paros de aceiteros, recibidores y remolcadores. Por último, tuvieron lugar conflictos con transportistas dificultando el acceso de los camiones a las distintas terminales. De esta manera se complica el desenvolvimiento de la cadena agroindustrial, adicionando más trabas a las ya conocidas financieras y macroeconómicas para volver a generar superávit comercial. En total para los doce meses del 2020 las exportaciones alcanzaron 54.884 millones de dólares y las importaciones, 42.356 millones de dólares, registrando un superávit de 12.528 millones de dólares, mientras que para el año 2019 el saldo había sido superavitario en 15.990 millones de dólares.

En 2021 la relación entre política y las señales que se den a los mercados serán muy importantes para iniciar el sendero hacia la recuperación y estabilidad económica, teniendo en cuenta además que muchos espacios macro ya vienen tensionados por los efectos de la pandemia