Cabe hacer dos aclaraciones al analizar las variaciones. Por un lado, en materia agrícola, la campaña 19/20 había visto acelerado el ritmo de ventas notoriamente durante el último trimestre del 2020, como medida de anticipación frente a la imposición de posibles aumentos en los derechos de exportación (DEX) que finalmente se efectivizaron. Por otra parte, la baja actual es coincidente con la caída de las operaciones de exportación de las aduanas de San Lorenzo, Rosario y Bahía Blanca principalmente.
Según la BCR, en base a datos de entregadores pertenecientes a CECOA, el ingreso de camiones a las terminales del Gran Rosario en diciembre 2020 reflejo una disminución del -78% respecto al año anterior y una caída del -72% en relación con el promedio de los últimos 3 años .La actividad en los puertos fue afectada en primera instancia por paros de aceiteros, recibidores y remolcadores. Por último, tuvieron lugar conflictos con transportistas dificultando el acceso de los camiones a las distintas terminales. De esta manera se complica el desenvolvimiento de la cadena agroindustrial, adicionando más trabas a las ya conocidas financieras y macroeconómicas para volver a generar superávit comercial. En total para los doce meses del 2020 las exportaciones alcanzaron 54.884 millones de dólares y las importaciones, 42.356 millones de dólares, registrando un superávit de 12.528 millones de dólares, mientras que para el año 2019 el saldo había sido superavitario en 15.990 millones de dólares.
En 2021 la relación entre política y las señales que se den a los mercados serán muy importantes para iniciar el sendero hacia la recuperación y estabilidad económica, teniendo en cuenta además que muchos espacios macro ya vienen tensionados por los efectos de la pandemia