Coninagro sí se mostró en acuerdo con “realizar jornadas de concientización o solicitar audiencias a las autoridades competentes en cada caso reclamando mayor compromiso y celeridad para resolver problemas”, entre ellos los “inconvenientes en el combustible, fertilizantes, impuestos o la inflación que preocupa a todos los argentinos”.
La movilización del 13 de julio toma forma
Con las cuatro entidades de la Mesa de Enlace ya dentro de la jornada de protesta, las distintas filiales comenzaron a definir los puntos donde se realizarán las concentraciones.
Y según confirmó el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, los cuatro titulares del armado ruralista estarán presentes en Gualeguaychú, Entre Ríos, en un acto organizado por la Mesa de Enlace local, con adhesión de la Mesa provincial.
La convocatoria es a las 10:30 hs en el km 83 de la Ruta Nacional 14, desde donde los productores marcharán hasta el cruce de las rutas 16 y 14, donde tendrá lugar una Asamblea prevista para las 12 hs.
La elección de Gualeguaychú como referencia nacional no es casual; además de sus ventajas logísticas y la buena convocatoria de productores que suele lograrse en el distrito, se trata de un centro emblemático de la disputa por la Resolución 125, en 2008. Allí saltó a la fama el hoy Senador Alfredo De Ángeli cuando frente a los móviles de televisión porteños, explicaba en lenguaje sencillo, con una planta de soja en la mano, cuánto de la cosecha quedaba para los productores y cuánto iba a parar al Estado.
Y, justamente, que los dirigentes estén en Gualeguaychú también tiene como objetivo la atracción de los medios de comunicación de Buenos Aires, por la cercanía y facilidad de acceso.
De todos modos, la elección fue discutida. Desde adentro del ruralismo, se planteó también la inconveniencia de llevar la protesta central a Entre Ríos por la inevitable asociación que podrían hacer los voceros del Gobierno entre la jornada de protesta y la política partidaria. A nadie se le escapa que la provincia es uno de los bastiones de la pata agropecuaria de Juntos por el Cambio, con el exministro de Agricultura, Luis Miguel Etchevehere como figura más reconocida.
“Para qué le vamos a dar en bandeja al Gobierno la posibilidad de que diga que esté fue organizado por el macrismo”, reconoció a A24 Agro una persona cercana los máximos dirigentes rurales.
Pese a la objeción, ante la falta de otras alternativas que cumpliera los objetivos, fundamentalmente comunicacionales, los dirigentes se harán presentes en Gualeguaychú. Por lo menos, era la decisión el viernes por la tarde.
De cara a la Jornada del 13 de julio, la comunicación es clave. Se trata de un paro simbólico, más allá del costo que acarrea, que apunta fundamentalmente a llamar la atención sobre el agro para poder plantear los inconvenientes que atraviesa.
La Mesa de Enlace, unida en su laberinto
Además, del constante pedido de los productores autoconvocados de profundizar las medidas de protesta contra las políticas oficiales, las entidades de la Mesa de Enlace hoy conviven con sus propias presiones internas.
La Sociedad Rural Argentina, con una elección presidencial en los próximos meses y un candidato Alejandro Ferrero que, desde Córdoba le quiere disputar el poder a Nicolás Pino. El cordobés, con cada vez más alto perfil, busca posicionarse dentro de los productores más combativos y desafía al Presidente de la SRA a endurecer el planteo de la entidad. Su actuación más notoria fue la participación, en el marco de la adhesión de la Mesa de Enlace de Córdoba, del tractorazo en Plaza de Mayo.
En Federación Agraria, Carlos Achetoni debe hacer equilibrio entre las filiales que se ven más cerca del oficialismo y las que coquetean (e intiman) con los productores autoconvocados.
Si bien CRA recién tiene elecciones en 2023, ya vive el posicionamiento de sus confederaciones en búsqueda de los consensos necesarios para acceder a la presidencia el año próximo. Cartez, con el ruralismo cordobés, siempre al límite, se mide con Carbap, cuyos dirigentes no tienen el perfil alto del pasado y tomaron una actitud más moderada en los últimos intentos de ir a un paro agropecuario.
Y finalmente, Coninagro, desde hace años viene manteniendo el equilibro de poder entre los cuyanos de Fecovita y los pampeanos de ACA, aunque ambos más amigos de la conciliación con las autoridades que del enfrentamiento, atraviesa una etapa de biconducción que, al menos desde afuera, genera confusión.
El episodio más reciente fue la declaración de su presidente, Carlos Iannizzotto, asegurando que ellos no sabían que la Mesa de Enlace iba a convocar a un paro, cuando en las reuniones previas había participado el vice, Elbio Laucirica.
Pero más allá de las diferencias y las presiones internas, las cuatro entidades están convencidas de que la unidad de la Mesa de Enlace es prioridad si quieren algún cambio de rumbo en la política agropecuaria nacional.
Por eso, la decisión de convocar a un cese de comercialización y mostrarse juntos en una asamblea rural, es un gesto más que destacado en un presente extremadamente complejo.