“Me da vergüenza explicar por qué la Argentina se da el lujo de no poder exportar algo, o poner un cupo. Hay necesidad de reformas porque la microeconomía nunca va a ser pujante si no hacemos estas reformas impositivas”, apuntó.
Y apeló a la ironía: “¿Te movés? Impuesto. ¿Tenés? Impuesto. Si me va bien, impuesto. Porque si no me va bien no pago impuesto”.
Las líneas de producción de Extraberries en la actualidad trascienden a lo que se realiza en el país, y por eso Storni remarcó la importancia de “copiar” ciertas medidas de países vecinos y replicarlas en la producción argentina. “En Uruguay tenemos varios emprendimientos vinculados a la fruta, la ganadería y la agricultura”, enumeró.
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Storni pidió por un "Nunca más" para políticas que afecten a la producción.
“Allí la empresa más disruptiva y emblema que tenemos es “Estancia del Lago”. Se trata de un proyecto agroindustrial que en definitiva es un tambo, pero que hacia atrás tiene producción de alimentos y un negocio ganadero”, remarcó. El establecimiento genera biogás y cuenta también con una planta de leche en polvo.
“Hoy somos el principal productor de leche de Uruguay, somos el tambo más grande de Sudamérica”, destacó Storni, quien en otros pasajes de su vida empresarial desarrolló gestiones también en Brasil, Perú y Chile. “’Ustedes los argentinos son unos fenómenos’, nos suelen decir. Eso es porque los argentinos no nos sentimos derrotados, a lo sumo migramos. Pero nadie se achica. Pero esto pasa porque la macroeconomía es una mochila. Es insostenible un gasto público que es casi el 40% del PBI”, cargó.
Por eso Storni fue directo y sostuvo: “desde la política hace falta un “Nunca más” para todas las políticas distorsivas”.
“Hay una enorme oportunidad, no solo en la agroindustria. Pero no la estamos aprovechando. Argentina tuvo 4 vientos de cola bien marcados: en la década del 40, en la del 70, a principios del 2000 y ahora. Pero los desaprovechamos a todos. No es inventar la pólvora sino mirar lo que ha funcionado en otros lados. Con tres o cuatro medidas de los vecinos, ya estamos. Pero sin embargo nos autolimitamos. Somos el único país que se autolimita y no quiere salir del subdesarrollo”, cerró.