Lo cierto es que además el gobierno de Alberto Fernández también estrenó numerosos planes sociales en 2021.
El programa ATP se fue modificando con el correr de los meses, focalizándose cada vez más en los sectores "críticos" cuya actividad productiva todavía es nula o muy reducida, y reduciendo gradualmente el apoyo en las actividades "no críticas", que pasaron de estar muy afectadas en abril, con la cuarentena estricta, a recuperar paulatinamente nivel de demanda y producción similares a la pre pandemia.
En sus siete rondas, supuso el desembolso de $ 370.240 millones que aseguraron cierto nivel de ingresos para casi la mitad de la población registrada en relación de dependencia, unos 3 millones de trabajadores.
Además del pago de una parte de los salarios de trabajadores formales del sector privado, el Programa ATP otorgó garantías para créditos a tasa cero destinados a monotributistas y autónomos, préstamos con tasas subsidiadas para empresas, a través del los fondos soberanos Fondep y Fogar, la reducción de contribuciones patronales y el otorgamiento del seguro de desempleo.