Tú no me esperabas y yo no estaba seguro de querer conocerte. Me diste mucho y yo creo que te lo di todo. Cuando apenas sabía andar ya corría hacia tu ruido, hacia tus circuitos, sin saber nada de ti.
Juntos hemos pasado muy buenos momentos, algunos inolvidables, otros realmente malos. Me has visto crecer, luchar, reír y emocionarme. Hemos jugado juntos contra rivales increíbles. Has jugado conmigo y yo también aprendí a jugar contigo. Te he visto cambiar, unas veces para bien y otras, a mi opinión, para mal.
Cada vez que cierro la visera del casco siento tu abrazo, tu energía, no hay nada parecido. Pero hoy tengo otros retos más grandes de los que me puedes ofrecer. Y este año piloteando a mi mejor nivel es como quiero recordarte.
Sólo puedo estar agradecido a ti y a las personas que sois tú, por haberme enseñado tantas culturas, costumbres, idiomas, personas maravillosas. Por haber sido mi vida.
Sé que me quieres y tú también sabes que te quiero".