Cuando parecía que la situación sanitaria comenzaba a estabilizarse, Noruega sumó un nuevo inconveniente en la previa del trascendental choque frente a Inglaterra por los cuartos de final del Mundial 2026. A menos de un día del encuentro, la delegación debió abandonar el hotel donde estaba concentrada debido a ruidos molestos que impedían el descanso de los jugadores.





