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NOVEDADES

La familia Renault Mégane cumple 25 años

La familia Renault Mégane cumple 25 años
El Renault Mégane cumple 25 años

La familia Mégane cumple 25 años desde su aparición. A sus éxitos internacionales, suma el hecho de ser la gama más vendida de la historia del automóvil en España en un año natural (2004), con más de 117.000 unidades comercializadas.

Industrialmente, ha sido un pilar de la producción en España, con más de 5 millones de unidades fabricadas en la Factoría de Palencia con destino a todo el mundo, a lo largo de sus 4 generaciones.

La familia Mégane sustituyó, en su día, al noble y fiable Renault 19.

Su gran novedad fue ofrecer una amplia gama de hasta 6 carrocerías diferentes, cada una con su personalidad propia, pero con un alma común.

En los años 80, el presidente de Renault, Raymond Lévy, optó por iniciar una revolución cultural hacia la calidad.

Reconocido precisamente en este ámbito, el R19 estableció una base sólida que se reflejó posteriormente en la gama Mégane.

«Para tener éxito, debimos por supuesto aprovechar la fama de calidad del 19, pero además ofrecer más prestaciones al cliente, con un contenido más generoso y atractivo», cuenta Michel Faivre-Duboz, director del proyecto de lanzamiento de Mégane en los 90.

Para lograrlo, la marca tuvo que aprender a diseñar y fabricar más barato los elementos que conforman la base de un vehículo.

En este periodo, Renault se acercó a Volvo. Así pues, se mandó una misión de observación a la fábrica holandesa que el constructor sueco compartía con el japonés Mitsubishi.

En realidad, lo esencial estaba en Japón.

Michel Faivre-Duboz y un equipo pusieron rumbo al país del sol naciente y allí hicieron un descubrimiento sin apelativos: «¡Su precio de costo era un 30 % menor que el nuestro!». Para comprenderlo, Renault alquiló un Mitsubishi Colt, el equivalente al Renault 19.

Si la competitividad no procedía de su concepción, había que buscarla en las compras y la producción con, además, un yen infravalorado.

En este contexto de fuerte competencia se impuso la idea de crear una auténtica familia Mégane, incluido un monovolumen inédito en este segmento: «Pasar del diseño del coche para todos al del coche para cada uno», recuerda el director del proyecto.

Ahora bien, había que conseguirlo con un presupuesto limitado.

Se decidió entonces poner el dinero en aquello que el cliente viese.

Basado en la plataforma del R19, Mégane heredaría íntegramente su bloque delantero, además de los motores diésel del segmento F y los motores nafteros del segmento E.

Por si fuera poco, «Mégane y Scénic tienen el mismo puesto demanod. Solo se ha sobre elevado e inclinado unos quince grados en el monovolumen».

Como en un truco de magia, nadie vio nada.

Este truco que consiste en aprovechar cosas que ya existen se repetiría en el coupé, en el que se recortó el piso lo justo y necesario sin tocar los bloques delantero y trasero.

En cuanto al diseño, cada carrocería tenía su propio diseñador.

Ahora bien, para que los seis modelos tuvieran un aire de familia, se optó por la temática gráfica de la elipse que aportaría una unidad contundente al flanco de los seis modelos, cada uno de ellos con proporciones muy diferentes.

En el momento de su lanzamiento en 1995, las versiones berlina y coupé fueron, sin embargo, criticadas en un artículo de la revista Auto Plus. «Ponía en duda la estabilidad de la berlina en situación de frenado-curva», recuerda Michel Faivre-Duboz.

En respuesta a esta minicrisis mediática, se generalizó el tren trasero de cuatro barras.

Hasta entonces, estaba reservado a las motorizaciones más potentes de la gama.

Y si el coupé tiró de toda la gama hacia arriba, el verdadero catalizador de las ventas de la familia llegaría en 1996 con el monovolumen.

Gustó tanto que la cadencia de producción de 600 al día se cuadruplicó hasta llegar a las 2200 unidades.

A día de hoy, en que se acaba de lanzar la renovación de su 4ª generación, el éxito de la familia Mégane ha sido y es incontestable, convirtiéndose en la referencia de varias generaciones.

Y ello ha sido posible porque, además de su extraordinario diseño conceptual, que ofrece modelos con personalidad propia adaptados a las necesidades de las distintas clientelas, ha sabido siempre “democratizar” las prestaciones, anticipándose al mercado, y ofreciendo desde el primer nivel de equipamiento equipamientos básicos como los de la seguridad, donde siempre ha sido una referencia.

Los cabriolet siempre contribuyen a realzar la imagen de una marca. El Mégane tuvo su versión especial con este tipo de carrocería
Los cabriolet siempre contribuyen a realzar la imagen de una marca. El Mégane tuvo su versión especial con este tipo de carrocería

La nueva gama, que llega estos días a los países europeos, presenta la innovadora versión E TECH Híbrida Enchufable, que constituye la oferta más avanzada del segmento en estos momentos, gracias a las más de 150 patentes provenientes de la experiencia en fórmula 1, que una vez más se transmiten al cliente “de la calle” a través de la gama Mégane.

En cuanto a la historia en nuestro papis, hay que remontarse a fines de la década del "90.

A partir de junio de 1997, Renault S.A. retoma el control de las operaciones en Argentina, recuperando su antigua denominación social de Renault Argentina S.A.

Esta retoma del control accionario se fortaleció con el lanzamiento de la gama Mégane en 1997.

Luego el lanzamiento de Kangoo de producción nacional en 1998, ha resultado uno de los principales éxitos en el mercado argentino.

El más deportivo. El Mégane RS es uno de los referentes en su segmento
El más deportivo. El Mégane RS es uno de los referentes en su segmento

El lanzamiento del Mégane 2 nacional fue en octubre de 1999. El último Mégane, la serie 3, llegaba importado de Turquía en noviembre del 2010 y termino su comercialización en mayo 2017. El lugar del sedán tradicional fue ocupado por el Fluence.

Por el momento, no hay anuncios de volver a comercializar al Mégane en la Argentina, pero no por eso vamos a dejar de saludarlo en sus 25 años.

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