La misión del "BRP Teresa Magbanua" era "garantizar la seguridad de los pescadores filipinos en la zona".
Durante el patrullaje, el barco fue "seguido" por cuatro buques de la guardia costera china "en más de 40 ocasiones", según los guardacostas filipinos.
Por su parte, China respondió a estas acusaciones afirmando que la patrulla filipina se había "introducido ilegalmente" varias veces en aguas chinas.
"Los guardacostas chinos, viendo que sus avisos no bastaron, entraron en acción conforme a la ley para controlar la progresión del buque filipino y obligarlo a irse", dijo el vocero del servicio de guardacostas chino, Gan Yu.
China reivindica prácticamente todo el mar de China Meridional, incluyendo aguas e islas cercanas a las costas de sus países vecinos.
Filipinas, Brunéi, Malasia, Taiwán y Vietnam reivindican también algunos arrecifes e islotes en este mar, que podría contener ricas reservas de petróleo.