Cardano es el primer proyecto de Blockchain con su propia criptomoneda “ADA” que parte de una filosofía académica y científica, dado que su desarrollo se basa en un equipo global y multidisciplinario, donde encontramos ingenieros, matemáticos, científicos y profesionales de las finanzas y negocios y está supervisado por la Fundación Cardano.
La fortaleza de ADA quedó demostrada cuando Elon Mask declaró que Tesla ya no aceptaría pagos en bitcoins porque le preocupaba su impacto ambiental y la criptomoneda basada en la plataforma Cardano, no solo evitó una caída de precios, sino que en realidad aumentó un 20% inmediatamente después del tuit del empresario.
La tecnología subyacente hace que esta criptomoneda sea reconocida como “sostenible” ya que emplea un algoritmo de prueba de participación (POS - Proof of stake) que difiere del algoritmo utilizado por Bitcoin prueba de trabajo (POW - Proof of work). Esto implica que no depende de computadoras que consumen mucha electricidad para procesar transacciones y generar nuevas unidades.
Más allá de sus cualidades y visión amigable con el medio ambiente, Cardano también se convirtió en una red comunitaria completamente descentralizada, lo cual permite el desarrollo de contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas conocidas como “dApps”. Los analistas de mercado afirman que este desarrollo la convierte en una propuesta atractiva para los inversores.
En lugar de compararla con otras criptomonedas, el potencial de Cardano se equipara con los gigantes tecnológicos globales como Amazon, Facebook y Netflix, y las enormes valoraciones que los acompañan.
Actualmente, Cardano se encuentra en el top de las 5 cripto con mayor capitalización del mercado y es considerado uno de los proyectos con más futuro y aceptación del ecosistema y aunque aún se encuentra lejos de la valoración de los gigantes tecnológicos su valuación se proyecta al futuro y colocándose a la par de los big players.