Además, el proyecto establece nuevas y amplias competencias regulatorias y de supervisión respecto de todas las actividades de los PSAV.
En diciembre del año pasado, la ONG Bitcoin Argentina solicitó dos modificaciones al proyecto. Primero, “excluir del universo de sujetos obligados a informar a la Unidad de Información Financiera (UIF) a las personas que realizan la actividad de intercambio de criptoactivos de forma individual o en la modalidad P2P (persona a persona), con liquidación en entidades financieras u otras entidades controladas por la UIF y obligadas a informar”. Y segundo, “que el registro de PSAV, recomendado desde el GAFI, sea llevado por la UIF y no por cualquier otro órgano regulatorio”.
Por qué la reglamentación llevaría a los usuarios a la informalidad
“Comprendemos la necesidad de llevar adelante medidas para prevenir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, pero la normativa actual constituye una política legislativa de control innecesario que destruye y criminaliza fuentes de trabajo legítimas”, señala el comunicado.
Asimismo, indica, “el proyecto actual expulsa a los usuarios hacia la informalidad o hacia los exchanges internacionales, fuera del alcance jurisdiccional de las autoridades locales, y en los cuales los usuarios no tienen ninguna capacidad de evaluar los riesgos y de demandar legalmente ante posibles incumplimientos”.
Por otro lado, destacaron que “la creación del nuevo Registro de PSAV a cargo de la CNV es una nueva burocracia administrativa” que “duplica las obligaciones informativas de los operadores” y que “encarecerá y entorpecerá los servicios, limitando la competencia”.
Por último, desde Bitcoin Argentina, puntualizan que “la Cámara de Senadores de la Nación está a tiempo de evaluar las modificaciones necesarias para que esta norma no afecte de forma negativa a miles de personas que trabajan dentro de un sector económico pujante y activo como lo es la industria cripto”.
Y aseguran que desde la ONG “queremos colaborar en la generación y crecimiento de una criptoeconomía sana, pujante y competitiva”.
Por eso, concluye el comunicado, “esperamos que los organismos con competencias ya establecidas por ley las ejerzan para investigar y reprimir las estafas y delitos, sin entorpecer con controles innecesarios el ejercicio de actividades lícitas y socialmente útiles”.