Allí, se señala que los usuarios de monedas virtuales no se constituyen en una empresa de transmisión de dinero, por lo tanto, no están sujetos a regulaciones de registro, informe ni mantenimiento. Es decir, los usuarios no requieren del permiso de nadie para usar Bitcoin.
En Latinoamérica, en tanto, las regulaciones también avanzan día a día, sobre todo en Argentina, Brasil, Perú, Colombia, Venezuela y Chile. Hablamos de definiciones legales sobre criptomonedas y su utilización.
Por ejemplo, en Chile se considera a una cripto como un “activo digital o virtual”, mientras que en Perú es un “activo móvil”. En Argentina, en tanto, no hay por el momento una definición oficial, pero su uso es completamente legal.
“Bitcoin sólo permite evadir impuestos”
En primer lugar, la responsabilidad de pagar impuestos reside en los contribuyentes. Decir que Bitcoin permite evadir impuestos sería como responsabilizar a un auto de que su conductor no le cargue nafta.
La naturaleza anónima del BTC no tiene que ver con que se preste para incumplimientos. De hecho, hay regulaciones cuando lo gravado es el Bitcoin y muchas veces los exchanges y brokers tienen que informar esto a las agencias estatales.
En Chile y Colombia, por ejemplo, se utiliza el concepto “alienar” y consiste en que las personas deben pagar un impuesto cuando venden las criptomonedas.
En estos países, y en Argentina, los exchanges de criptomonedas locales o extranjeros no son los encargados de gravar en nombre del cliente, ya que es responsabilidad de cada contribuyente declarar sus obligaciones ante las autoridades locales.
“Bitcoin no posee valor ya que no está respaldado por nada”
Lo mismo podríamos decir del oro. Sin embargo, a la hora de darle valor al bitcoin, podemos tomar la teoría del valor subjetivo.
La misma, desarrolla la idea de que el valor de un bien no está determinado por ninguna propiedad inherente a éste, ni por la cantidad de trabajo requerido para producirlo, sino por la importancia que un individuo le da para lograr sus objetivos o deseos.
Los bitcoins poseen propiedades inherentes a su diseño, como la transparencia, rapidez y libertad, que les permiten ser valorados subjetivamente por los individuos. Dicho valor se demuestra cuando los individuos intercambian libremente por o con Bitcoin.
Por eso, parte del valor de las criptomonedas se respalda en el valor asignado por la comunidad y sus usuarios.
“Bitcoin no resuelve ningún problema que el dinero fiduciario no resuelva”
No podríamos estar más en desacuerdo. Si bien el “dinero tradicional” es el sistema de intercambio más popular, el surgimiento de Bitcoin y las blockchains o cadenas de bloques vinieron a revolucionar la manera de ver el dinero.
Son varias las ventajas y beneficios que conllevan, y entre las principales se encuentran:
- Transferencias internacionales a cualquier persona en cualquier lugar del mundo de forma rápida, segura y sencilla.
- Preservar la identidad e información personal en caso de que querer hacerlo.
- Las comisiones y recargos son mucho más económicos que los métodos tradicionales.
- Se puede operar 24/7, incluso en feriados como fines de semana; y no hay horarios bancarios.
Éstas son sólo algunas de las virtudes del ecosistema, suficientes para demostrar que las criptomonedas sí resuelven problemas que el dinero fiat no.