De esta manera, las potencias occidentales inauguran una nueva etapa en la historia de conflictos bélicos: “la armamentización de las finanzas”.
El predominio de Estados Unidos en la economía global le ha dado una posición de privilegio desde la que puede ejercer control y presionar a otros países. El problema es que al hacerlo genera incentivos para potenciales objetivos de sanciones, de abandonar el sistema y debilitar la propia posición estadounidense.
Cuando tu dinero no es tuyo
Cuando tus posesiones y tu propiedad están sujetas a la buena voluntad y al reconocimiento por parte de un tercero, estamos hablando más bien de una licencia o concesión y no de un derecho de propiedad.
Es una situación donde está permitido ejercer algunos derechos en tanto y en cuanto cumplamos con ciertas condiciones como, por ejemplo, que las ideas que uno defiende sean aceptables, o no haber nacido en un país cuyo presidente está dispuesto a lanzar una aventura militar.
Por estos días vimos cómo simplemente con la voluntad de un puñado de países se puede excluir del sistema financiero y del circuito de pagos a otros.
El BTC superó este martes los US$46.000, lo que representa un incremento de más del 17% en las últimas 24 horas (Foto: AFP).
Bitcoin: en estas semanas la criptomoneda se volvió una alternativa clave para rusos y ucranianos.
Unas semanas antes ya habíamos visto como el gobierno de Canadá clausuró dos campañas de donaciones para los camioneros canadienses que protestaban contra los mandatos de vacunación en ese país. A continuación, el gobierno de Trudeau, invocó una ley de emergencia y ordenó congelar y confiscar las cuentas bancarias de los aportantes a la campaña. El dinero “no está más”, parafraseando a South Park. Días después dio marcha atrás con la medida.
Como dijo Satoshi, es una cuestión de confianza
El sistema monetario y financiero tal como lo conocemos en la actualidad está basado en la confianza. Satoshi Nakamoto, inventor de Bitcoin, describió esto con precisión: “Se debe confiar en que el banco central no devaluará la moneda, pero la historia de las monedas fiat está repleta de violaciones de esta confianza. Se debe confiar en los bancos para que guarden nuestro dinero y lo transfieran electrónicamente, pero estos lo prestan (a nuestro dinero) en oleadas (discrecionalmente) formando burbujas crediticias y guardando apenas una fracción de las reservas (riesgo sistémico). Tenemos que confiarles nuestra privacidad, confiar en que no permitirán que los ladrones de identidad vacíen nuestras cuentas”.
Si la confianza es la base fundamental del actual sistema, y los actores que confían en él comienzan a desconfiar de las conductas que llevan adelante quienes lo manejan, el abuso de esos poderes terminará expulsando a quienes se consideran perjudicados.
Sin dudas, estas medidas ponen en riesgo al dólar como moneda de reserva global y su posición privilegiada en el sistema financiero.
La descentralización de las criptomonedas
Nada de esto podría haber ocurrido con dinero descentralizado. Para ser más claro, dinero que sea resistente a la censura, abierto (que no sea necesario pedir permiso para usarlo) e inmutable. Todas estas características son solo posibles gracias a la descentralización que tiene un activo como Bitcoin.
No existe un organismo que pueda excluir a ciertos actores de usar Bitcoin, no hay forma de implementar sanciones aplicadas a un determinado país, no se pueden bloquear transferencias, no se pueden imprimir más unidades para financiar guerras con dinero creado de la nada, ni siquiera es necesario contar con un dispositivo electrónico si uno debe escapar de la guerra con bitcoin.
La criptomoneda más famosa es dinero políticamente neutral. No importa quién está del lado emisor o receptor de la transacción. No importa si hay un gobierno o un individuo. No importa si es ruso o ucraniano. Bitcoin es una red abierta para todos y en la que nadie tiene el control de excluir. A quien le moleste este aspecto deberá conformarse con el dólar y su hegemonía como moneda entre pederastas, terroristas y narcotraficantes.
En este sentido, Bitcoin es una puerta de salida, la oportunidad de salirse del actual sistema monetario y adoptar uno que ofrece garantías y certezas sobre tus derechos de propiedad, tus ahorros y tu libertad que el sistema actual no puede ni le interesa ofrecer.