Clarín, 17 de octubre de 1982.
Según testimonios recogidos, es un muchacho raro, con notorios disturbios psíquicos. Lo definieron como muy tímido y retraído, sin mayor relación con los vecinos, a los que prácticamente ignoraba, ni con los muchachos de su edad". Según testimonios recogidos, es un muchacho raro, con notorios disturbios psíquicos. Lo definieron como muy tímido y retraído, sin mayor relación con los vecinos, a los que prácticamente ignoraba, ni con los muchachos de su edad".
La Razón, 18 de octubre de 1982.
"En su vida no parece haber datos precisos. Nadie sabe dónde están el padre y su hermano. Como si se los hubiera tragado la tierra. No hay parientes que se muestren, ni nadie que pueda dar una foto de Ricardo Luis Melogno. ¿Dónde está la madre? Incógnita. Una más, que se suma a las tantas que impiden reconstruir la vida de un asesino de apenas veinte años". "En su vida no parece haber datos precisos. Nadie sabe dónde están el padre y su hermano. Como si se los hubiera tragado la tierra. No hay parientes que se muestren, ni nadie que pueda dar una foto de Ricardo Luis Melogno. ¿Dónde está la madre? Incógnita. Una más, que se suma a las tantas que impiden reconstruir la vida de un asesino de apenas veinte años".
Revista Gente, octubre de 1982
Melogno fue declarado inimputable y estuvo internado en la unidad 20 del Hospital Borda desde 1987. En julio de 2011 fue trasladado al programa Prisma del complejo penitenciario de Ezeiza, destinado a pacientes psiquiátricos. Allí se sucedieron las entrevistas con Busqued: más de dos años de charlas que luego derivaron en este libro.