Una de las cosas poco conocidas sobre Ayrton Senna son los sueños que no pudo cumplir por su muerte tan inesperada como prematura. Entre las revelaciones de Adriane hay episodios muy íntimos, como uno que sorprende por lo común en muchísimas personas en todo el mundo.
El primero de esos deseos truncos es el que todo piloto quiere cumplir alguna vez: correr en la casa de Maranello, en la "Scudería Ferrari". Senna dominaba las pistas desde los tiempos de McLaren y también brillaba en Williams. Solo su gran rival de la época, Alain Prost, podía darle pelea en el campeonato mundial. Prost, apodado "El maestro" era cerebral. Ayrton era una flecha aun en los circuitos lentos y si tocaba lluvia, era un genio guiando esos bólidos a 250 km/h. Pero estaba buscando más desafíos y llegar a Ferrari habría sido el clímax. No pudo ser.
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Vacaciones y romance. Ayrton Senna y Adriane Galisteu (Foto: gentileza Alo Alo Bahía).
El otro deseo fue muy personal: Ayrton Senna no pudo ser padre. Ni cuando se casó ni con ninguna de sus parejas, Xuxa incluida. Adriane dijo que ella estaba muy entusiasmada con esa posibilidad, pero nunca supo si la exitosísima carrera de Ayrton le dejaba lugar para cumplir con ese sueño que postergó lamentablemente.
El último de sus sueños sin cumplir fue algo banal, pero muy fácil de comprender. Adriane dijo que Senna quería viajar alguna vez a Disney. Jamás había podido cumplir con ese deseo porque desde muy pequeño, corriendo en karting, siempre puso por delante su amor por los "fierros". Pero que siempre le prometía a su joven enamorada que irían a Disney para sentirse como dos adolescentes en el parque de diversiones más famoso del mundo.
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Adriane escribió un libro sobre sus 405 días como pareja de Ayrton Senna (Foto: A24.com).
La muerte de Senna: un accidente que cambió a la Fórmula 1
En el pináculo de su carrera, llegó con el equipo Williams al Gran Premio de San Marino. Pero el circuito de Imola, no le daba la seguridad mínima necesaria en un fin de semana que fue tan peligroso como fatal.
En una de las prácticas, su compatriota Rubens Barrichello, sufrió un grave accidente, que le impidió formar parte de la carrera. Al día siguiente, el austríaco Roland Ratzenberger se estrelló y se mató. Ayrton Senna venía detrás y vio el fatal accidente. "Estaba muy preocupado y nervioso", aseveró Adriane, confirmando lo que muchos vieron en ese momento. Ayrton quiso detener la carrera, pero no tuvo el consenso necesario.
El 1 de mayo de 1994, en el Gran Premio de Imola, su Williams siguió derecho en la curva de Tamburello. Se estrelló a 300 km/hora. El auto, destrozado, rebotó y quedó detenido en medio de la pista. Ayrton Senna agonizaba y moriría poco después en el hospital.
La última llamada de Ayrton a Adriane
En los momentos previos a la carrera, Adriane recibió un llamado de Ayrton. “Estaba muy nervioso. En los días anteriores, Rubinho (Barrichello) había sufrido un accidente grave y Ratzenberger había muerto en la pista. Estaba desesperado”, recordó la mujer, cuyo testimonio se verá dentro de pocos días.
También contó que cuando murió, la familia de Senna la hizo a un costado y tuvo que hacer la fila como miles de simpatizantes para poder despedirse de Ayrton. La elegida para estar con la familia fue Xuxa.
Pero eso la tiene sin cuidado a Adriane Galisteu. Escribió un libro, "El camino de las mariposas", en el que contó su relación con el piloto. Allí escribió algo que podrá verse en el documental de homenaje: "Jamás me imaginé que pudiera morir haciendo lo que más amaba y lo que mejor sabía hacer”.