Pese a lo impactante de la propuesta, en Brandsen 805 descartaron la posibilidad: la llegada de un jugador de semejante jerarquía, solo por un puñado de semanas, no encajaba en la planificación ni en la economía del club. Y aunque en Boca tienen experiencia reciente en contrataciones resonantes, como Edinson Cavani, esta vez optaron por no avanzar.
Tras conquistar un nuevo título con su selección, al portugués le preguntaron directamente si había tenido contacto con River. Su respuesta fue categórica: “No estoy enterado, la verdad”, y cortó así los rumores. Aunque luego, con simpatía, repitió varias veces “calma, calma” cuando un periodista argentino lo invitó a sumarse al Millonario.
Finalmente, fue el propio Ronaldo quien se encargó de cerrar cualquier especulación: “Nada cambiará. Por supuesto, seguiré en Al-Nassr”, afirmó, despejando las dudas sobre su futuro inmediato.
Así, con un Mundial de Clubes cada vez más cerca, la ilusión de verlo con una camiseta argentina quedó solo en eso: un fugaz intento, un llamado aislado y una propuesta rechazada. Cristiano seguirá su camino en Arabia Saudita, mientras River y Boca apuntan alto, pero sin su estrella más brillante.