Además, se mostró decidido a perseguir su objetivo de llegar a la máxima cita del fútbol mundial: "Les prometo que en el próximo Mundial llegaré mucho más lejos y haré historia", aseguró.
Artan también agradeció las muestras de apoyo recibidas durante los últimos días, especialmente después de que trascendiera la decisión de las autoridades migratorias estadounidenses de impedirle el ingreso al país.
Tras su regreso, el árbitro mantuvo además un encuentro con Hamza Abdi Barre, primer ministro de Somalia, en otro gesto de respaldo institucional hacia una de las figuras más destacadas del deporte del país.
Por qué Estados Unidos le negó la entrada al árbitro somalí
El caso generó una fuerte reacción en Somalia luego de que Artan fuera rechazado por las autoridades estadounidenses el pasado 6 de junio, tras aterrizar en Miami en un vuelo procedente de Estambul.
Según explicó un portavoz del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, el árbitro fue considerado "inadmisible" debido a problemas detectados durante el proceso de verificación de antecedentes.
Hasta el momento, no trascendieron mayores detalles sobre los motivos específicos que derivaron en esa decisión.
Qué dijo el Gobierno de Somalia sobre el caso
La situación provocó malestar en el país africano. El Gobierno somalí calificó el episodio como "lamentable" y anunció el inicio de gestiones diplomáticas para solicitar explicaciones tanto a Washington como a la FIFA.
El respaldo hacia Artan también llegó desde distintos sectores del Ejecutivo. El ministro de Defensa, Ahmed Moallim Fiqi, destacó que el árbitro "ha elevado el nombre del pueblo somalí" y remarcó que este revés no afectará su carrera profesional.
Por su parte, el ministro de Juventud y Deportes, Mohamed Abdulkadir Ali, expresó su deseo de que el colegiado pueda convertirse en "el mejor árbitro del mundo".
Artan fue elegido árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), reconocimiento que consolidó su crecimiento dentro del arbitraje internacional. Su participación en el Mundial 2026 representaba un hecho histórico para Somalia, ya que iba a transformarse en el primer representante del país en dirigir un encuentro de la máxima competición del fútbol.
Aunque el sueño quedó postergado, el recibimiento que tuvo en Mogadiscio dejó en claro que, para gran parte de Somalia, el árbitro ya hizo historia.