El momento más tenso llegó cuando, en medio del caos que se vivía en la terminal, se escuchó con claridad el desesperado grito de Agostini: "¡Quiero viajar!".
El video no tardó en hacerse viral y las redes sociales estallaron con comentarios sobre el supuesto "día de furia" del cantante, mientras otros pasajeros también manifestaban su malestar por la cancelación de los vuelos.
Cómo terminó el escándalo
Con el correr de las horas, el conflicto logró destrabarse y finalmente Daniel Agostini pudo abordar un vuelo de regreso a la Argentina.
Lejos de alimentar la polémica, el propio cantante decidió llevar tranquilidad a sus seguidores y confirmó que ya había llegado al país.
A través de sus redes sociales escribió: "Ya estamos en Ezeiza. Eternamente agradecido a Bolivia, los abrazo con todo mi corazón. Mañana ya retoma el resto de la banda".
De esta manera, el altercado quedó resuelto sin mayores consecuencias. Aunque el episodio generó un fuerte revuelo por la reacción del artista y las imágenes que recorrieron las redes, Agostini logró regresar al país y eligió cerrar el tema con un mensaje de agradecimiento, mientras el resto de su equipo completa el viaje.